Dentro de tu vida profesional sabes que una de las principales recomendaciones que se deben hacer a los pacientes es la realización frecuente de ejercicio. Con algo tan sencillo se pueden prevenir múltiples problemas de salud y mantener un mejor estilo de vida. De igual forma existen algunas personas que transforman esta actividad en un trabajo y se convierten en deportistas. Por los regular los beneficios son mayúsculos pero eso no impide que se puedan presentar dolores o lesiones en cualquier momento.

El dolor en la actividad física y deportiva es una sensación desagradable provocada por una lesión. Ocurre cuando los nervios envían información de un estímulo dañino al cerebro y éste lo reconoce. Este es el mecanismo de advertencia del cuerpo que establece una alarma para protegernos del daño.

El dolor puede presentarse por un daño muscular causado, por ejemplo, por una torcedura. Aunque en ocasiones se puede combinar con una afectación en las fibras nerviosas. Esto provoca síntomas como ardor, hormigueo, punzadas y entumecimiento, así como también trastornos del sueño, ansiedad, depresión, quemazón, sensación de frío, descargas eléctricas y piquetes. A esto se le llama dolor mixto.

¿Cómo prevenir las lesiones deportivas más comunes?

De acuerdo con el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR) y otros estudios del deporte, los padecimientos más comunes son los relacionados con tendones, con articulaciones y los musculares.

Los padecimientos musculares son los más comunes entre los atletas y conforman aproximadamente entre el 10 y 55%. La mayoría (más del 90%) son contusiones o esguinces. Los tipos más severos pueden causar dolor crónico, disfunción y recurrencia, lo que podría limitar el regreso a la práctica deportiva o a competencias.

La compresión del hombro sucede cuando al levantar el brazo, un tendón atrapa o frota un tejido o hueso cercano. El dolor de hombro es más común en atletas que practican deportes con movimientos de brazos que van por encima de la cabeza como béisbol, tenis y nadar.

Por lo general, las afecciones en la región lumbar se deben a debilidad o distensión muscular por realizar demasiado ejercicio o levantar mucho peso. Estas lesiones son más frecuentes en los deportes de contacto como el fútbol americano y el hockey sobre hielo. También en el levantamiento de pesas, el golf, el patinaje artístico, la gimnasia y el baile. Los signos y síntomas del dolor lumbar pueden ser: dolor intenso o palpitante, dolor que corre hacia la pierna derecha o izquierda, deterioro de la movilidad, entre otros.

Casi todos hemos experimentado dolor en la región lumbar en algún momento de nuestras vidas. De hecho, la prevalencia del dolor en esta zona en la población adulta en general es entre 85 y 90%. El dolor de espalda es común en los atletas competitivos y se estima que entre 1 y 30% lo experimentan.

La ciática es un claro ejemplo de dolor que se origina en la espalda baja y se propaga por la parte posterior de la pierna, generalmente se manifiesta en un solo lado del cuerpo. En el deporte, las malas posturas en la realización del ejercicio pueden ser responsables de agravar la ciática y sus síntomas.

Ejercicio que puede ser peligroso

El síndrome de la rodilla de corredor lo experimentan la gran mayoría de corredores, ataca principalmente a jóvenes que corren por afición. Además se presenta dos veces más en mujeres que en hombres. Se debe a la desalineación de la rótula en su canal. Las mejores maneras de evitar la rodilla de corredor, es trotando sobre superficies suaves y usando calzado adecuado que proporcione suficiente amortiguación y apoyo.

Las lesiones en el cuello se encuentran entre las más peligrosas de todas y abarcan distensiones, esguinces, contusiones y fracturas, entre otros. Cualquier deporte que involucra movimientos repetitivos y excesivos, movimientos de torsión como el tenis o golf, o levantamiento de pesas, puede causar daño y dolor en el cuello. Puede estar relacionado con la comprensión de los nervios y también estar acompañado por sensación de rigidez, espasmos musculares y dolor de cabeza. En el caso de los atletas, los músculos del cuello pueden tensarse como resultado de posiciones incómodas, por ejemplo, los nadadores que practican estilo libre de braceo pueden sufrir dolor de cuello si levantan la cabeza demasiado lejos del agua para respirar.