El estrés es causante de muchas enfermedades

La vida moderna, las múltiples ocupaciones y el cúmulo de responsabilidades propias de la cotidianidad, hacen que tanto, la parte física como mental del ser humano, requiera de un esfuerzo extra. De ahí, que el estrés haga parte de nuestras vidas, pero a veces la cronicidad de sus síntomas desarrolla enfermedades realmente incapacitantes.

De hecho, ante escenarios de peligro, se hace necesario que exista este sentimiento, ya que, de esta forma solucionamos problemas y reaccionamos en corto tiempo. Sin embargo, la prolongación del estado de alerta lleva a que el bombeo de sangre aumente y las hormonas desvíen el oxígeno a los músculos para ayudar en la huida; sin necesitarlo; lo que claramente debilita el organismo.

El estrés es necesario hasta cierto punto

Realmente, se dice que pequeños episodios de estrés pueden llegar a ser positivos para el organismo, porque estimulan el sistema inmune a corto plazo y fortalece el carácter. No obstante, los psicólogos y psicoterapeutas recomiendan mantener un equilibrio emocional para mejorar el estado de salud, el bienestar y la calidad de vida.

  • A pesar de ello, una de las principales enfermedades que se relacionan con el estrés crónico son las cardiopatías. Donde el ritmo cardiaco y la fuerza de las paredes del corazón se pueden ver afectadas, como consecuencia de la presión arterial anormal repetitiva. Generando a su vez, dolores de cabeza, fatiga, rigidez muscular y trastornos de sueño.1
  • Así mismo, cuando se vive en modo de emergencia, el hígado libera mayor cantidad de glucosa, haciendo que se aumente la posibilidad de sufrir de diabetes. Al mismo tiempo, se puede generar una reacción sistémica en cadena dada por el estrés oxidativo de las células. De ahí, que se llegue a desarrollar procesos inflamatorios crónicos y afectaciones neurodegenerativas.2
  • Igualmente, se reconoce que el sistema digestivo; especialmente el estómago; es el reservorio de las emociones. Tanto así, que se puede presentar constipación, diarrea e inflamación ante condiciones constantes de estrés. Asimismo, se producen alteraciones gastrointestinales; colon irritable, gastritis, ulcera gástrica o reflujo gastroesofágico; en respuesta a situaciones de preocupación.3
  • Además, las contracturas cervicales y musculares son muy frecuentes en las personas en condición de alerta. Básicamente por el exceso de adrenalina y cortisol necesarios para poder escapar. Es así, como de esta misma manera pueden surgir cefaleas tensionales crónicas, que se agravan con el tiempo, causando incapacidad.3

 En resumen

Encontramos, que el estrés moderado, es necesario porque nos permite actuar en situaciones de riesgo. Sin embargo, cuando llega a ser crónico puede afectar de manera sistémica todo el organismo. De ahí, que las molestias en la espalda, el cuello, los hombros y la cabeza sean una de las principales características de esta afección.

A la par, pueden presentarse diversos indicadores que demuestran cuanto afectan al organismo. Vemos entonces la caída del cabello, los problemas digestivos y las alteraciones de la piel, entre sus efectos. Conjuntamente, el corazón sufre, las emociones se debilitan, aparece el envejecimiento prematuro y se degeneran aceleradamente las células aumentando el riesgo de desarrollar cáncer.

Referencias:

1.Cesáreo Fernández Alonso. El estrés en las enfermedades cardiovasculares. Libro de la salud cardiovascular. Cap. 66. Internet consultado 20 jul 2021. Disponible en:  https://www.fbbva.es/microsites/salud_cardio/mult/fbbva_libroCorazon_cap66.pdf.

2.Beléndez Vázquez Marina, Lorente Armendáriz Iñaki, Maderuelo Labrador Mercedes. Estrés emocional y calidad de vida en personas con diabetes y sus familiares. Gac Sanit [Internet]. 2015 ago. [citado 2021 Jul 20]; 29(4): 300-303. Disponible en:

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112015000400011&lng=es.

  1. Mansilla Izquierdo Fernando. Consecuencias del estrés de rol. Med. segur. trab.  [Internet]. 2011 dic [citado 2021 Jul 20]; 57(225): 361-370. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0465-546X2011000400010&lng=es.