Después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador le puso fecha de inicio a la fase III del plan de contingencia por Covid-19 en México, han surgido muchas interrogantes. Aunque en el país todavía no se ven afectaciones tan grandes como en otras naciones, cada día aumenta el índice de nuevos casos y fallecimientos.

Fase III en México es inminente

Al respecto, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, aprovechó la conferencia matutina de hoy para ahondar en el tema. Si bien, recalcó que en algún momento se agudizará la situación, el objetivo de las acciones actuales es lograr el menor impacto negativo a futuro.

La aplicación masiva, enérgica y disciplinada de las medidas de la Jornada Nacional de Sana Distancia ayudarán a que México entre a la fase 3 del coronavirus COVID-19 con un impacto epidémico menor, que permita atender a las personas enfermas, sobre todo, las críticamente enfermas.

A su vez, también dijo que las medidas restrictivas de la Jornada Nacional de Sana Distancia no terminarán con la epidemia; sin embargo, lo que se pretende es que el número de casos diarios no crezca exponencialmente como sucede en varios países europeos.

En este sentido, hizo énfasis en que México, como lo reconoció la Organización Mundial de la Salud (OMS), fue el primer país en reaccionar con medidas basadas en evidencia técnica y científica. Fue así que se promovió la desmovilización masiva de la población del 23 de marzo al 19 de abril. Aunque a pesar de la acción preventiva, el riesgo de transmisión se mantiene vigente.

Tenemos que ser muy claros en entender esto: la epidemia no se quita de un día para otro. Todos aspiraríamos a pensar que se acabó la epidemia cuando termine el periodo de restricción; in embargo, eso no se puede lograr.

Por lo pronto, el funcionario recalcó que la mejor forma en la que la ciudadanía puede ayudar al sistema de salud es seguir las indicaciones para evitar ser contagiado o transmitir el virus.