La actual situación provocada por la pandemia parece no tener final. Aunque en México se había conseguido cierta estabilidad, ahora se teme que se presente un nuevo aumento de casos similar al que vive Europa. Pero aunque es una situación general que afecta a todos por igual, el gremio de la salud ha sido uno de los más perjudicados. No sólo se trata del impacto sufrido por las jornadas de trabajo más extensas sino que inclusive ha tenido consecuencias mortales.

Múltiples riesgos y bajos salarios

El trabajo de atención a pacientes siempre ha sido complicado y extenuante pero ahora se ha intensificado. Además en países como México el gremio de la salud percibe uno de los salarios más bajos de la región. Con base en un estudio del Instituto Belisario Domínguez, los médicos en Brasil perciben el triple que los de nuestro país, aunque realicen las mismas actividades.

A su vez, no sólo se trata del aspecto económico y el esfuerzo físico sino del riesgo a ser contagiados e inclusive fallecer. En su reporte actualizado la Secretaría de Salud (SSa) señala que suman mil 744 profesionales de la salud que han fallecido por Covid-19 en México. Mientras que de ellos 854 han sido médicos.

La cifra es alarmante y reafirma que México es el país con más personal sanitario que ha muerto por esta cepa de coronavirus. Inclusive se coloca por encima de naciones con una mayor población como China, Rusia y Estados Unidos.

Comparación entre futuros médicos y los recién fallecidos

Para entender de mejor forma el impacto de la estadística, tan sólo en 2019 la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aceptó a 388 alumnos para cursar la Licenciatura de Médico Cirujano en Ciudad Universitaria, la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala y la de Zaragoza. Con esto se puede apreciar que las víctimas mortales son más del doble de los futuros médicos por generación de los tres planteles.

Por otra parte, una reciente investigación interna de la SSa expuso que la mortalidad dentro del personal médico ha sido mayor en los que se han ausentado de su lugar de trabajo por pertenecer a grupos vulnerables que en los que atienden directamente a los pacientes.

Y aunque en su momento se mencionó que más de la mitad de los médicos fallecidos tenían diabetes, obesidad o hipertensión, en realidad el riesgo al que están expuestos afecta a todos. Apenas se dio a conocer el deceso del Dr. Jessie Paul Antonio Neri, quien laboraba en el Hospital General “Dr. José G Parres” de Cuernavaca. Lo que más ha sorprendido es que apenas tenía 27 años de edad y no presentaba alguna de las principales comorbilidades.

Y tú como profesional de la salud, ¿qué opinas de esta situación que afecta a todo el gremio?