Existen temas de gran importancia de los que muchas veces no se habla o se piensa que son menores cuando no es así. Dentro de la lista se encuentra el suicidio médico que ya es bastante grave y se mantiene en aumento. Tan solo es necesario señalar que se trata de la profesión en la que más personas deciden terminar con su vida. Es un fenómeno provocado por diversos motivos y todavía no se han hecho los esfuerzos suficientes para combatirlo.

En primera instancia es necesario mencionar que el suicidio en sí ya es un severo problema. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que cada año se registran 700 mil casos. Mientras que detrás de cada acto consumado hay otras personas que lo intentan y fallan.

Por su parte, entre los profesionales de la salud prevalece una fuerte crisis. Tan sólo en Estados Unidos se reporta que entre 28 y 40 médicos de cada 100 mil optan por quitarse la vida. La cifra representa casi el doble que la existe en cualquier otra profesión.

Suicidio médico: Un problema que sigue en aumento

Y si se piensa que es un problema lejano para México es un error. En nuestro país también ocurren incidentes de este tipo y el más reciente ocurrió este 20 de septiembre. Como lo reportan medios locales, en Mérida se registró el suicidio de un médico.

Con base en lo publicado, el doctor utilizó un arma de fuego para terminar con su existencia. Mientras que la acción fue consumada en su consultorio médico, ubicado dentro de su casa y en donde ejercía como galeno privado.

De momento se desconocen los motivos que lo llevaron a tomar una decisión tan drástica. Aunque lo cierto es que aumenta la preocupación porque cada vez son más recurrentes estas noticias entre los profesionales de la salud de todos los niveles.

Hace unos meses te compartimos un estudio en el que se mostraba que desde la formación se condiciona a los estudiantes a sufrir de condiciones precarias e injustas. Desde Médicos Internos de Pregrado (MIP) hasta residentes deben someterse a extensas jornadas que los dejan agotados a nivel físico y emocional. Mientras que una de las consecuencias es una permanente depresión que puede llegar a ser mortal.

Especialidades con mayor riesgo

En tanto que de acuerdo con un estudio de la Asociación de Médicos Estadounidenses (AAMC), algunas especialidades presentan tasas de suicidio más elevadas que el resto. En primer lugar se encuentran los anestesiólogos, seguidos de los cirujanos y en tercer lugar se ubican los médicos del servicio de Urgencias.

En el caso de los anestesiólogos también se exponen a otro tipo de inconvenientes de carácter legal. Apenas hace unos meses te informamos de una especialista mexicana que tuvo que comprar fentanilo para utilizarlo con sus pacientes porque en su hospital no había. Como consecuencia sufrió una demanda en la que se le acusaba de narcotráfico.

Al final, lo más importante es ejercer la prevención para combatir un tema tan serio como el suicidio médico. Es una paradoja que los encargados de cuidar la salud de los pacientes muchas veces descuidan la propia.