El estrés y la ansiedad se han convertido en dos de los mayores problemas de salud pública del mundo moderno. El mayor error que se puede cometer es su normalización porque lo único que se genera es que ambas condiciones se mantengan. Cuando eso ocurre es imposible lograr el bienestar pleno.
La importancia de la atención oportuna no radica sólo en sentirse “mejor”, sino en prevenir una erosión sistémica de la calidad de vida. De igual forma, no sólo importa la anticipación sino también atender las enfermedades desde sus primeras manifestaciones.
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Pero antes, ¿qué son el estrés y la ansiedad?
Algunas veces, entre la población, se confunden ambos términos porque se piensa que son sinónimos. En realidad no es así porque cada uno tiene un comportamiento particular. Por una parte, el estrés se define como una respuesta física y mental ante una causa externa identificable. Es la reacción del cuerpo a un desafío o demanda específica.
Y por otra parte, la ansiedad es una reacción emocional sostenida, que persiste incluso cuando el detonante externo ya no está presente o, a veces, sin que exista un detonante claro.
¿Cuáles son los países con más estrés y ansiedad en el mundo?
Para obtener una respuesta es necesario conocer la encuesta global de Statista Consumer Insights realizada entre enero y diciembre de 2025. Lo que se obtuvo fue que más del 40% de los encuestados de Argentina, Canadá y Finlandia, afirmaron sentir estrés y ansiedad en su vida cotidiana.
Según la encuesta, Estados Unidos no resultó ser el hogar de personas estresadas, pero de hecho reportó sentirse menos estresado (39%) que Canadá y Australia, pero más que el Reino Unido (33%). Los países latinoamericanos también reportaron altos niveles de estrés, al igual que los países escandinavos.
¿Cuáles son los países con menos estrés y ansiedad en el mundo?
En el otro extremo del espectro se encuentran Indonesia, donde sólo el 19% reportó estrés habitual, y Tailandia, Arabia Saudita y Austria, donde el 24% indicó lo mismo. Los países de habla alemana y los países del Golfo se mostraron, en general, más relajados.
Mientras que los Emiratos Árabes Unidos, Suiza y Alemania reportaron niveles de estrés y ansiedad inferiores al 30%. Si bien hubo cierta calma entre los países asiáticos, esto no se observó en todos los lugares porque Filipinas (43%) y Corea del Sur (40%) reportaron niveles relativamente altos de estrés.
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Relación entre el estrés y la ansiedad con otras enfermedades
El estrés crónico no se queda quieto; se expande. Lo que comienza como una dificultad para dormir puede transformarse en hipertensión, problemas digestivos o un sistema inmunológico debilitado.
Cuando la ansiedad toma el mando, nuestra capacidad de tomar decisiones se nubla. Vivimos en un estado de hipervigilancia donde todo parece una amenaza.
Entender la salud mental no como la ausencia de conflicto, sino como la capacidad de gestionarlo, es el primer paso para una vida plena. A menudo, el estrés y la ansiedad se ven como “ruido de fondo” en la vida moderna, pero ignorar estas señales es como conducir un auto ignorando la luz del motor: tarde o temprano, el sistema se detiene.
