Protocolo de la SSa para atender casos de hepatitis infantil desconocida

El objetivo es que todas las unidades médicas del país reporten los casos susceptibles de ser considerados como hepatitis infantil desconocida

  • El objetivo es que todas las unidades médicas de primero, segundo y tercer nivel de atención reporten casos susceptibles de ubicarse en esta denominación.
  • Hasta ahora se han notificado más de 200 casos en el mundo.
  • Ninguno de los casos corresponden a hepatitis A, B, C, D y E que son las que se conocen.

Desde hace unas semanas se dio a conocer un nuevo problema de salud en el mundo. Se trata del brote de hepatitis infantil desconocida que se ha expandido por diversos países. El mayor inconveniente es el misterio que prevalece porque todavía no se logra identificar el origen o la forma de transmisión de la enfermedad.

Un problema que sigue en aumento

Hasta ahora se han detectado alrededor de 200 casos en una veintena de naciones. Mientras que lo único que se ha verificado es que ninguno de los niños afectados corresponde al virus de la hepatitis A, B, C, D y E que son las que se conocen. Por lo tanto, se ha propuesto añadir una nueva clasificación.

El problema es tan grave que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tuvo que publicar una alerta sanitaria. Como posible causa se menciona el adenovirus porque se identificó en al menos 74 casos. Y del número de casos con información de pruebas moleculares, 18 han sido identificados como tipo F 41. Por otra parte, se identificó SARS-CoV-2 en 20 casos de los que se probaron. Además, se detectaron 19 con coinfección por SARS-CoV-2 y adenovirus.

hepatitis infantil

Por otra parte, la Secretaría de Salud (SSa) señaló que hasta el momento no se han identificado casos de hepatitis infantil desconocida en México. No obstante, el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica, integrado por las instituciones del sector Salud, publicó el Aviso Epidemiológico con el propósito de que todas las unidades médicas de primero, segundo y tercer nivel de atención reporten casos susceptibles de ubicarse en esta denominación.

Rasgos en común en los pacientes

Las manifestaciones clínicas de los casos identificados en otros países corresponden a una hepatitis aguda con transaminasas (AST o ALT) marcadamente elevadas. La mayoría de pacientes presentó ictericia, además de signos y síntomas gastrointestinales, incluyendo dolor abdominal, diarrea y vómitos, ninguno tuvo fiebre y tampoco se identificó la infección por los virus de la hepatitis A, B, C, D y E.

La Dirección General de Epidemiología señala que, ante la identificación de casos, la unidad de salud o de laboratorio debe:

  • Notificarlo a través del Formato de Estudio Epidemiológico de Caso SUIVE-2 al correo electrónico hepatitis.des@salud.gob.mx, con copia de los estudios de laboratorio (panel viral y transaminasas) y resumen clínico. Así como el seguimiento, hasta el egreso; realizar pruebas en suero, plasma, heces, exudado faríngeo, biopsia respiratoria y hepática -si está disponible- para todos los casos que cumplan con la definición de caso probable en el LESP o laboratorio de procesamiento.
  • De no contar con la técnica en la entidad federativa, debe enviar la muestra al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE).
  • También es necesario realizar rastreo de contactos e investigación para determinar asociaciones en tiempo y áreas geográficas e identificar factores de riesgo.
  • Se debe continuar con la vigilancia epidemiológica convencional de hepatitis virales.
  • Se debe reforzar el apego a las precauciones estándar en la atención hospitalaria como son: el uso de guantes para evitar contacto con sangre y fluidos de forma directa; limpieza y desinfección del lugar entre pacientes y completar el esquema de vacunación contra hepatitis.

En cuanto a la población en general, la SSa recomienda:

  • Lavado de manos de forma frecuente con agua y jabón o solución alcohol gel, sobre todo antes y después de preparar alimentos y después de ir al baño o cuando se realiza el cambio de pañal.
  • Cubrir boca y nariz al estornudar o toser, de preferencia usar un pañuelo de papel y tirarlo a la basura.
  • Evitar compartir alimentos, bebidas, cubiertos y platos.
  • Limpiar y desinfectar frecuentemente juguetes y objetos que niñas y niños puedan llevarse a la boca, así como superficies de uso común.
  • También es necesario consumir agua simple potable; garantizar el manejo higiénico de alimentos; completar el esquema básico de vacunación conforme a la edad; y el manejo adecuado de excretas.
  • No se recomiendan las restricciones a viajes ni al comercio desde países donde se hayan identificado casos.
  • La Dirección General de Epidemiología, a través de la Unidad de Inteligencia Epidemiológica en Salud (UIES) da seguimiento puntual al evento y a las nuevas comunicaciones y publicaciones relacionada con la hepatitis infantil desconocida.