Reglas prácticas para mejorar la relación con tus pacientes

Existen algunas claves que puedes aprender para convertirte en un médico de excelencia y mejorar la relación con tus pacientes.

No existe una fórmula mágica para que un profesional de la salud se convierta en el médico que todo el mundo estaba esperando. Pero lo que sí hay son algunas claves que puedes aprender para convertirte en un médico de excelencia comprobada ante los ojos de tus pacientes y mejorar la relación con tus pacientes.

Si aún lo dudas, echa un vistazo a los siguientes consejos para mejorar relación con tus pacientes:

  • Un médico que haga valer su profesionalismo siempre sabrá comportarse a la altura de las circunstancias en todo momento y su principal preocupación será el bienestar de sus pacientes.
  • Un buen médico sabe lo importante que es la comunicación, tanto de manera verbal como escrita, de esta forma evitará malentendidos y tendrá un mayor grado de satisfacción.
  • Un médico nunca deberá hacer diferencias entre sus pacientes, sin importar procedencia, clase social, religión o estilo de vida.
  • Un buen médico sabe que la confianza es la clave para edificar una relación a largo plazo, por lo que es muy importante respetar la confidencialidad de las personas que entran al consultorio.
  • Los médicos responsables siempre están preocupados por actualizarse y por aumentar sus competencias profesionales.
  • Un médico sabe que implicarse emocionalmente puede interferir con su trabajo, lo cual no significa que evite mostrarse empático con las personas.
  • Un buen médico demuestra en todo momento ser un buen compañero de trabajo ya que la colaboración entre los profesionales de la salud es clave para mejorar la atención.

Por otro lado, ¿Es posible definir a todos los tipos de pacientes que atendemos cada día en nuestra clínica?

Complicado, ya que cada persona es una entidad única por definición.

Sin embargo, necesitamos generalizar para poder comprender a los diferentes perfiles y brindarles el trato que necesitan cada uno de ellos.

En este sentido es importante aceptar dos claves esenciales:

  1. No hay una tipología que nos permita evitar ciertos errores a la hora de evaluar a nuestros pacientes. Lo que sí podemos hacer es reducir el margen de error, y también los juicios instintivos e intuitivos.
  2. Las personas no tienen una personalidad estática. Un paciente puede comportarse de una forma un día, y hacerlo de un modo distinto en otro momento. Por lo tanto, no debes «etiquetar» a un paciente de por vida.

Reglas prácticas para mejorar la relación con tus pacientes

  1. Interésate de manera sincera por los problemas o asuntos que el paciente te quiera comunicar.
  2. Adopta una expresión facial sonriente y natural.
  3. Recuerda el nombre de tu paciente y pronúncialo siempre que te dirijas a él.
  4. Procura ser un buen oyente, escuchando con respeto a tu paciente sin interrumpirle. Nunca.
  5. Habla siempre de lo que tú sabes que le interesa al paciente (lo sabes gracias a las preguntas que le haces).
  6. Muéstrate sincero, presta atención a tu tono de voz y a tu comunicación no verbal, y deja que la otra persona se sienta importante.
  7. Evita discutir con tu paciente. Si la situación se pone tensa, prueba esto.
  8. Demuestra respeto por las opiniones ajenas, aunque no las compartas.
  9. Cuando te equivoques, admítelo sin reparos.
  10. Deja que sea el paciente quien más hable de los dos.
  11. Muestra empatía por las ideas y deseos de tu paciente.

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