Una de las quejas más grandes del sistema de salud mexicano es el déficit de personal. Tan sólo al inicio de la pandemia se dio a conocer que faltaban 200 mil médicos para cumplir con las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). De ellos, 77 mil eran especialistas y justamente ahora es cuando más falta hacen para atender a los pacientes infectados.

Mayor apoyo para los residentes del país

Con respecto a lo anterior se ha dicho que en realidad sí hay muchos jóvenes dispuestos a especializarse pero muy pocos lo consiguen porque les cierran las puertas. El mayor inconveniente es el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM), prueba que cada año se realiza para obtener un lugar y cursar una especialidad. Aunque mientras cada año son más los médicos generales que se registran, el número de vacantes que se otorgan son mínimas.

A raíz del actual panorama es que el ENARM 2020 fue histórico. Por primera ocasión se duplicó el número de lugares disponibles. Como resultado, 18 mil 173 aspirantes fueron seleccionados, lo que representa un porcentaje de aceptación del 42.2 por ciento. La diferencia es notoria si se comprara con el 2019 cuando fue del 26.4 por ciento.

Además también hubo otro cambio porque por primera ocasión se ofreció una beca para cursar una especialidad en el extranjero. Hasta el momento se plantea la opción de mil lugares para hacerlo en Cuba aunque se buscan convenios con otros países.

Residentes no han sido considerados para ser vacunados primero

Pese a todo lo mencionado que resulta benéfico para los futuros especialistas del país, también hay aspectos negativos que no se pueden ocultar. El mayor lo viven quienes ya son residentes y han tenido que enfrentar la pandemia. Su trabajo ha sido invaluable en los hospitales para atender a pacientes infectados.

Pero ahora la queja radica en que los residentes no han sido considerados dentro de los grupos que tienen prioridad para recibir la vacuna contra la Covid-19. Sin importar que atiendan a pacientes contagiados, legalmente no son considerados como trabajadores ni como estudiantes, por lo que se encuentran en el limbo. Además es un sector que enfrentan agotadoras jornadas de trabajo y el cansancio los deja todavía más expuestos.

La molestia ha llevado a los residentes del Hospital Nuevo Sanatorio Durango en la Ciudad de México a levantar la voz. Aunque se tienen registrados de varios residentes que han sido infectados, este sector no fue incluido en la lista para tener prioridad y recibir la vacuna lo antes posible.

A raíz de esta situación los residentes ya enviaron una carta el director del nosocomio para informar que no van a ingresar al área Covid ni atenderán a pacientes sospechosos hasta que sean vacunados. Van a apoyar en otro tipo de labores en las que no se ponga en peligro su integridad de esta manera.

Pero el tema de los residentes no es el único porque también otros elementos de hospitales han sido relegados. En el pasado también te dimos a conocer que no existe con consenso con respecto a los Médicos Internos de Pregrado (MIP) que están en contacto con pacientes contagiados. La consecuencia es que mientras en algunos hospitales han sido relegados de poder ser vacunados, en otros ya se les administró la inmunización.