Durante esta semana el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó el programa “El pulso de la salud”. La iniciativa busca informar de manera semanal acerca del estado de las instituciones sanitarias de nuestro país. Con esto, se planea informar a la ciudadanía acerca de las carencias de medicamentos y personal en los hospitales y clínicas.

Contra el mal servicio de médicos

En ese sentido, también se habilitó un número telefónico gratuito al que se puede comunicar cualquier paciente de los servicios de salud pública. A través del 800 767 85 27 se podrán denunciar atenciones médicas deficientes, cobros indebidos o la negación de atención.

Con esto, el mandatario aseguró que de manera inmediata se van a combatir todas las injusticias que se presenten dentro de los centros de salud. Aunque lo que no explicó es si existirán sanciones contra las personas que sean denunciadas.

A su vez, reiteró la obligación que tiene el personal médico y administrativo del sector público de siempre ofrecer un servicio de calidad y gratuito.

Al respecto, algunas de las quejas más frecuentes de las personas suelen ser las relacionadas con el tiempo de atención. Un gran porcentaje se queja de la excesiva espera para poder acceder al consultorio. Aunque en este tipo de situaciones los médicos y enfermeras son los menos culpables porque todo tiene origen en el déficit de personal y el elevado número de pacientes.

Por otra parte, es necesario recordar los resultados de un reciente encuesta telefónica del periódico El Financiero. El objetivo fue el conocer la satisfacción de los usuarios de los distintos servicios de salud en nuestro país.

Lo más llamativo del trabajo es que en primer lugar se colocó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) con un nivel de aprobación del 76 por ciento.

En segundo nivel de satisfacción de paciente se ubicaron los médicos privados al obtener el 73 por ciento de satisfacción. En tercera posición está el Seguro Popular con el 71 por ciento y en último peldaño el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con el 64 por ciento.