Para la industria farmacéutica y de salud, el mensaje es claro: el futuro no será sólo digital, será autónomo, colaborativo y profundamente basado en la confianza.
Las enfermedades respiratorias generan hospitalizaciones recurrentes, gastos catastróficos para las familias, ausentismo escolar y laboral, y una presión constante sobre hospitales públicos y privados.
Para la industria farmacéutica y de salud, el mensaje es claro: el futuro no será sólo digital, será autónomo, colaborativo y profundamente basado en la confianza.
Las enfermedades respiratorias generan hospitalizaciones recurrentes, gastos catastróficos para las familias, ausentismo escolar y laboral, y una presión constante sobre hospitales públicos y privados.