Ser un profesional de la salud ofrece múltiples satisfacciones, aunque también exige una fuerte disciplina. De igual forma, es un trabajo bastante complicado que no cualquiera logra soportar. Pero en el caso específico de México existe una desventaja que durante los últimos meses se ha incrementado. Se trata de las agresiones y actos de discriminación del que son objeto los encargados de atender a los pacientes.

En un reporte presentado en mayo pasado se afirmó que durante los últimos siete años se han presentado 7 mil 217 ataques contra médicos en nuestro país. Se trata de un hecho inaudito que causa preocupación.

A su vez, desde el inicio de la pandemia por Covid-19 se han incrementado las agresiones físicas y verbales en la vía pública contra el personal médico. No son pocos los casos en los que se les niega el ingreso a establecimiento o se les avienta cloro por supuestamente considerar que son un foco de infección.

Agresión directa contra médico y su familia

Pero si lo anterior ya es lamentable, ahora se presentó un caso todavía más alarmante. Todo surgió en el municipio de Paracho, Michoacán, donde el Dr. Salvador Jasso recibió a un paciente en su consultorio. Al realizar la revisión pertinente identificó que tenía síntomas de neumonía atípica y bajos niveles de oxigenación. De inmediato le aplicó una inyección de dexametasona para desinflamar los pulmones y lo canalizó al hospital más cercano para que recibiera una atención más detallada.

El problema se generó horas más tarde cuando un familiares del paciente acudieron directamente a la casa del médico. Afirmaron que el hombre había fallecido y responsabilizaron al galeno por presuntamente ser el responsable de no impedir el deceso. La situación se tornó tan violenta que los pobladores amenazaron con linchar al doctor.

Gracias a la intervención de la policía local se evitó una tragedia, aunque a la mañana siguiente el médico tuvo que tomar una drástica decisión. Junto con su familia decidió abandonar la comunidad por temor a que se presentaran más agresiones. La historia es relatada por el hijo del profesional de la salud en un video en el que denuncia la ignorancia de las personas.

⚠️ #Michoacán El día de ayer el hijo de un conocido médico de #Paracho, casi fue secuestrado y linchado por atender a una persona con posibles síntomas de COVID-19. Finalmente tuvo que huír de su hogar, aquí le presentamos el video que él mismo subió a sus redes.Cortesía: Salvador Jasso

Posted by Canal 13 Michoacán on Tuesday, July 14, 2020

De acuerdo con su testimonio, los pobladores acusan que la inyección aplicada por el médico fue la causante de la muerte del paciente. Ante esta situación, el hijo del galeno reitera que hoy ser un profesional de la salud ya es una actividad de alto riesgo. Además de la exposición que se tiene a sufrir de contagios por atender a los pacientes, ahora también se deben de cuidar de este tipo de agresiones.

De manera previa se ha denunciado que en las comunidades rurales es donde existen más ataques y amenazas del crimen organizado contra los médicos. Pero ahora también los propios familiares de los pacientes agreden a los encargados de atender la salud de los demás. En parte, por todo lo mencionado es que muchos galenos ya no quieren desplazarse a zonas alejadas de las ciudades para trabajar.