Desde antes del inicio de su sexenio, Andrés Manuel López Obrador lanzó fuertes críticas contra el sistema de salud mexicano. En su momento inclusive afirmó que estaba más abandonado que el educativo, aunque aseguró que él se preocuparía por ofrecer un cambio de raíz. En específico, dejó en claro que uno de sus objetivos es combatir el déficit de personal sanitario en nuestro país.

En ese sentido, otra de las polémicas declaraciones del ahora mandatario ha sido su rechazo a la existencia de exámenes de admisión en las universidades. En el caso de la Medicina, ha sido enfático al considerar a esta prueba como una barrera para que los jóvenes puedan continuar con sus estudios profesionales. De hecho, ha mencionado que existen muchas personas que aspiran a ser médicos pero debido a que no obtienen un lugar en alguna institución es que desisten.

Por todo lo anterior, AMLO ha declarado que el sistema neoliberal es el responsable del bajo número de galenos que hay en nuestro país. Con base en la Secretaría de Salud (SSa), hacen falta 123 mil médicos generales y 77 mil especialistas para cumplir con lo estándares que exige la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Es precisamente en momentos actuales, en medio de la crisis de Covid-19, cuando se aprecia con mayor notoriedad la falta de personal médico. Existen hospitales que están a máxima capacidad y los trabajadores deben extender sus jornadas de trabajo para poder atender a todos los pacientes.

Ante el actual panorama, durante su conferencia matutina del día, López Obrador indicó que actualmente se construyen 20 escuelas de Medicina y Enfermería en todo el país. Sin ofrecer detalles acerca de su ubicación o fecha de apertura, agregó que el objetivo es contar con mayores opciones de estudio para los jóvenes que quieren acceder a estudios profesionales.

En ese sentido, se debe recordar que uno de sus proyectos sobre el tema más controvertidos es la Universidad de la Salud. Con sede en la Ciudad de México y próxima a inaugurarse, contará con una capacidad de formar a 500 médicos y 500 enfermeras por generación. Aunque una de las inconformidades surgió a partir de la presentación del plan de estudios. A decir de algunos profesionales, luce incompleto y carente de materias sólidas que se requieren en el ámbito laboral.

A su vez, otra de las quejas es con respecto al ingreso de los jóvenes interesados. Por decisión del propio AMLO se anunció que no habría examen de admisión para que cualquiera pudiera estudiar. El problema es que se inscribieron 20 mil jóvenes pero sólo existen mil lugares disponibles. Hasta la fecha no se han dado a conocer los nombres de los aceptados ni los criterios utilizados para hacer la selección final.

Con todo esto en mente, existe el riesgo de que se repitan los mismos errores en las demás escuelas de Medicina. Aunque la idea es buena en el fondo, los inconvenientes surgen en la ejecución. Además todavía falta que se revelen mayores detalles sobre las nuevas instituciones y el plan de estudios de cada una.

Y tú como profesional de la salud, ¿qué opinas acerca de este tema?