La pandemia provocada por el coronavirus no para de crecer y ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha presentado un informe en el que sostiene que el 10% de los infectados por COVID19 sigue padeciendo el virus doce semanas después del contagio, lo que es una enfermedad que se ha conocido como COVID persistente.

Hans Kluge, director para Europa de la OMS ha pedido a los gobiernos que la llamada como COVID persistente sea “una prioridad clara, y de la importancia más alta”. Las personas que sufren síntomas durante períodos prolongados “deben ser escuchadas si queremos entender las consecuencias a largo plazo y la cura de la COVID19”, ha destacado, quién admitió que estos pacientes sufren “incredulidad o falta de comprensión”.

Se pueden identificar más de 200 síntomas de la COVID19

Dicho informe, que ha sido elaborado por el Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud, con el apoyo de la OMS y asocia la COVID persistente con síntomas como fatiga, dificultades para respirar, dolores musculares, inflamaciones y trombosis, así como disfunciones cognitivas, entre otros muchos síntomas. En concreto se han llegado a identificar más de 200.

Asimismo, se ha determinado que los enfermos de COVID persistente sufren un “serio impacto” para volver a sus trabajos o su vida normal después de padecer el coronavirus. Este problema, según ha relatado el propio informe, puede incluso conllevar “importantes consecuencias económicas para quienes lo sufren, para sus familias y para el conjunto de la sociedad”.

Por su parte, las personas que padecen afecciones posteriores a la COVID19 han informado de que se sienten estigmatizadas, así como incapaces de acceder a los servicios sanitarios. Desde el organismo sanitario internacional han determinado que “han tenido dificultades para que sus casos se tomen en serio y se les dé un diagnóstico, han recibido una atención desarticulada y han comprobado que la atención especializada es, en su mayor parte, inaccesible y variables en los diferentes países. También existen problemas reales de acceso a las prestaciones por enfermedad y discapacidad”.

Las personas con COVID persistente se sienten estigmatizadas

Es por eso por lo que las asociaciones de pacientes y las persona que padecen una COVID persistente piden que se reconozca el amplio abanico de repercusiones médicas, sociales o psicológicas, así como que todos los profesionales sanitarios conozcan mejor la enfermedad.

Según este informe, los datos disponibles indican que alrededor de una cuarta parte de las personas con COVID19 sufren síntomas 4-5 semanas después de dar positivo y alrededor 1 de cada 10 experimentan síntomas después de 12 semanas.

Es por eso por lo que el informe destaca que las personas que padecen afecciones posteriores a la COVID19 han informado de que se sienten estigmatizadas, así como incapaces de acceder a los servicios sanitarios. “Han tenido dificultades para que sus casos se tomen en serio y se les dé un diagnóstico, han recibido una atención desarticulada y han comprobado que la atención especializada es, en su mayor parte, inaccesible y variable en los distintos países. También existen otros problemas reales de acceso a las prestaciones por enfermedad y discapacidad”, tal y como ha explicado el organismo sanitario internacional.