El síndrome de Barbie y Ken: moda que inicia en el cirujano y termina en el psiquiatra

"Me gustaría parecerme a Barbie" en el caso de los hombres, a Ken es la frase con la que cada vez más cirujanos se topan en sus consultas

  • ‘Me gustaría parecerme a Barbie’ es la frase con la que cada vez más cirujanos se topan en sus consultas

  • Se denomina síndrome de Barbie al intento de parecerse a la muñeca Barbie o al muñeco Ken.
  • Para eso muchos jóvenes y adolescentes intentan imitar dicha figura y, también en algunos casos adolescentes chicos.

 

Los filósofos modernos dicen que nuestra idea de “la belleza se está volviendo cada vez más visual”, y muchos intentan lograr esto con intervenciones tecnológicas y quirúrgicas.

‘Me gustaría parecerme a Barbie’ es la frase con la que cada vez más cirujanos se topan en sus consultas. Jóvenes que no están contentos con su cuerpo y que necesitan ser aceptados por los demás. No es una moda, sino un trastorno psicológico.

Se denomina síndrome de Barbie al intento de parecerse a la muñeca Barbie o al muñeco Ken, y para eso muchos jóvenes y adolescentes intentan imitar dicha figura y, también en algunos casos adolescentes chicos.

“Se trata de personas que no tienen otra satisfacción en la vida. Son jóvenes que piensan que, si se parecen a los muñecos que a todos les gustan, también gozarán ellos de la misma aceptación. Es un problema de identidad. Son personas inmaduras y es un problema psiquiátrico, no quirúrgico”.

Un giro en la inspiración de las cirugías plásticas

En la década de los 80s y 90s, fueron en su mayoría las celebridades quienes impulsaron la industria de la cirugía plástica y los tratamientos estéticos, de acuerdo a la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS). Más adelante, en los 2000, hubo un cambio cultural hacia la televisión de reality, creando una nueva generación de “estrellas”, que más tarde se convirtieron en referentes de las cirugías, como lo es el caso de las Kardashian, explica ISAPS.

Pero, actualmente, según la página oficial de esta sociedad de cirugía plástica, “hay un factor completamente nuevo que está impulsando el negocio de la cirugía plástica, y es probable que lo haga en el futuro previsible: las redes sociales”.

Uno de los casos más conocidos es el de Levi Jed Murphy

“Algunos pacientes van a las clínicas con sus teléfonos, le muestran al cirujano una de sus selfies con un filtro y le dicen: ‘Hazme ver así’. En otras palabras, en lugar de modelarse a sí mismos como celebridades, se están modelando a sí mismos. O mejor dicho, una versión idealizada de sí mismos”, explica la ISAPS.

Uno de los casos más conocidos es el de Levi Jed Murphy, un joven inglés que a sus 24 años decidió gastar más de 40 mil dólares en cirugías para parecerse a un filtro de Instagram. el proceso inició cuando tenía 19 años. Se hizo engrosamiento de labios, y también modificó sus mejillas, mentón, mandíbula, estiramiento de sien y ojos, rinoplastia y enderezamiento de dientes.

“Instagram puso un filtro donde te muestra cómo te verías después de una cirugía plástica y me encantó lo que vi. Resolví todos los diferentes procedimientos que se mostraban en el filtro y luego me puse a hacerlos”, relató Levi Jed a Lad Bible.

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