Las conferencias matutinas que ofrece el presidente Andrés Manuel López Obrador todos los días tienen como objetivo informar de las acciones que se realizan en el país. Aunque la intensión original es positiva, el resultado ha generado diversos errores por el lenguaje utilizado por el mandatario.

Precisamente durante el discurso pronunciado el pasado miércoles por López Obrador se dedicó a hablar sobre el sector salud. En primera instancia abordó el tema del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI) y el desabasto de medicamentos que se ha reportado en algunos hospitales. Fue en ese momento donde cometió un error en su forma de expresarse.

De acuerdo con Andrés Manuel, el VIH y el SIDA son sinónimos, cuando en realidad no es así. Aunque puede parecer una pequeña equivocación sin importancia, la confusión podría derivar en una denuncia ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

El organismo ha publicado con anterioridad recomendaciones acerca del correcto uso de términos para evitar actos ofensivos. Y no es el único porque a nivel internacional el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) cuenta con una postura similar. Inclusive publicó en 2011 un documento en el que expone la forma adecuada en que se debe utilizar el lenguaje. Una de las mayores recomendaciones que hace es siempre diferencias entre VIH y SIDA.

VIH y SIDA no son lo mismo

De la forma más sencilla posible, el VIH es un retrovirus que ataca al sistema inmunitario. Aunque hace algunas décadas era un problema mortal, en la actualidad es controlable gracias al desarrollo de medicamentos. Cuando el paciente tiene una adecuada adherencia al tratamiento puede llevar una vida similar al del resto de la población.

Por otra parte, el SIDA se puede entender como la etapa avanzada del VIH. Cuando un paciente infectado no consume medicamentos o abandona las indicaciones médicas entonces su problema evoluciona a este síndrome que es mortal.