El 2020 fue un año que marcó para siempre la vida de la población mundial. Hoy nada es como era antes de la pandemia y eso implica desde acciones cotidianas como ir a trabajar hasta aspectos básicos como la higiene personal. A partir de la emergencia sanitaria se le ha brindado mayor importancia al lavado de manos. Aunque ya se cuenta con una vacuna contra la Covid-19, las medidas de protección deben continuar durante tiempo indeterminado.

En ese sentido, una práctica que se ha popularizado hasta convertirse en una rutina habitual es el uso constante del gel antibacterial. De hecho, es una de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para disminuir las probabilidades de contagio. Por lo tanto, se debe realizar esta práctica con frecuencia a lo largo del día.

Evitar recurrir a la fabricación casera de gel antibacterial

Ahora bien, un error al que han recurrido muchas personas es fabricar su propio gel antibacterial. Y se trata de una falla porque no cuentan con los conocimientos necesarios para hacerlo de una manera adecuada, en especial cuando se siguen recetas dudosas de internet. En la mayoría de los casos consiguen mezclas que además de que no protegen de manera adecuada también ponen en riesgo la piel.

En este caso específico, lo ideal es siempre utilizar productos profesionales que hayan sido avalados por las autoridades sanitarias. De esta manera se puede evitar tanto la Covid-19 como otras enfermedades e infecciones. Mientras que otro aspecto a tomar en cuenta es que no todos son iguales.

De acuerdo con las recomendaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la solución debe estar hecha a base de alcohol. Si contiene demasiado puede afectar a las manos; en cambio, si es muy poco entonces será ineficaz contra los virus y bacterias.

¿Qué pasa si contiene metanol?

Por lo anterior, el consenso general es utilizar alcohol al 70 por ciento. Mientras que otro aspecto que se debe cuidar es que la sustancia no contenga metanol, frecuente en los solventes y anticongelantes. El año pasado la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió un comunicado para alertar la presencia de nueve marcas de gel antibacterial con este compuesto químico.

Se trata de una sustancia demasiado dañina y con base en las autoridades sanitarias sus principales efectos adversos en caso de inhalación son: asfixia, vértigo, tos, dolor de cabeza, náuseas, vómito, trastornos oculares, convulsiones, irritación de las mucosas nasales y oculares. Algo que debería funcionar para proteger como lo es el gel antibacterial puede convertirse en un producto demasiado peligroso.

Precisamente hace unos días la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) tomó la decisión de impedir la entrada a Estados Unidos de todos los tipos de gel antibacterial fabricados en México. Todo parte de una revisión en la que se identificó que el 84 por ciento de los productos de este tipo no cumplen con los requisitos de calidad y seguridad.

De forma específica, la FDA acusó que algunos desinfectantes fabricados en México contienen metanol, por lo que ponen en peligro a los usuarios. Aunque uno de los inconvenientes es que nunca dio a conocer la lista de los productos identificados como dañinos para la salud. Por la culpa de algunos se le quitó el registro sanitario a todos. Eso deja en desventaja a quienes sí cumplen con todos los protocolos para producir productos seguros y de calidad.

Revisar los ingredientes de cada gel antibacterial

A partir de lo anterior es muy importante poner atención en todos los tipos de gel antibacterial que se encuentran disponibles en el mercado. Verificar su contenidos y los elementos con los que fue fabricado es indispensable para estar seguro de que se adquiere un producto de calidad. En caso contrario se corre el peligro de sufrir lesiones en la piel e inclusive una posible intoxicación.

Dentro de la lista de alternativas actuales, una recomendada por los especialistas es Purity gracias a que fue creada por expertos dermatológicos. Este gel antibacterial se distingue porque está hecho a base de alcohol farmacéutico al 70 por ciento y ha mostrado eliminar el 99.9 por ciento de virus y bacterias. Como resultado, cuenta con la aprobación de la FDA y de la Cofepris. Eso lo vuelve una potente herramienta no sólo contra la Covid-19 sino ante más enfermedades e infecciones.