Si hay algo a lo que se tienen que enfrentar los médicos de emergencia con frecuencia es el tener que comunicar a los familiares la muerte repentina del paciente. El profesional médico no suele estar preparado para ello y solo el tiempo es el que le enseña a informar a los familiares de este tipo de noticias repentinas.

Una muerte súbita, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la que sucede en menos de 24 horas de iniciados los síntomas que es debida, en mayor porcentaje, a causas cardíacas.

El escenario es diferente al informar de una muerte natural lenta que repentina

Para comunicar la muerte en general existen protocolos nacionales y extranjeros, aunque no existe ninguno sobre cómo comunicar la muerte repentina a los familiares que no la esperan ya que son pacientes crónicos que son llevados a emergencias por una aparente descompensación, con la esperanza de que se van a recuperar como tantas otras veces y lo que menos tienen en mente es que ya les ha llegado la hora de morir.

Lo que está claro es que los escenarios son relativamente diferentes cuando se informa de una muerte natural lenta en emergencia y de una muerte natural repentina. El dramatismo cuando sucede una muerte repentina es grande y es verdad que se pueden seguir una serie de pasos para comunicar la muerte repentina a los familiares de la mejor forma posible.

  • Si hay un médico asistente que no participe en la reanimación, permítele que vaya estableciendo contacto con la familia.
  • El informe final del deceso deberá ser idealmente en un ambiente privado, previamente designado para esto, donde los familiares puedan estar sentados, al mismo nivel visual del médico y que tengan disponibilidad de pañuelos y agua para beber.
  • El médico debe tener el celular apagado, por respeto a los familiares y, en la medida de lo posible, asegurarse de no ser interrumpido.
  • La actitud del médico debe ser comprensiva con la familia, transmitiendo el pesar por la muerte del paciente, cuyo nombre debe mencionar y brevemente narrar los hechos.
  • El lenguaje debe ser claro y preciso, usando un tono de voz suave y comprensiva. La actitud del médico de emergencia y el lenguaje utilizado es uno de los factores que producirán mayor impacto en las familias a largo plazo.
  • Permitir un tiempo para que la familia absorba la información y que reaccione, permitirle preguntas, escuchar a los familiares sin interrumpirles, ayudando a que expresen sus sentimientos.
  • Facilitarles las llamadas telefónicas así como ofrecerles ayuda para informar a otros familiares.
  • Deberás facilitarte también los trámites burocráticos y explicar cuáles son.
  • Cuando ya se le ha dado toda la información, se le ofrecerá a los familiares la opción de permanecer un tiempo con el cuerpo del fallecido, por si quieren despedirle, sin forzarles a que lo hagan.