Hace algunos años entré a trabajar a la aseguradora de salud PacifiCare en California. Su lema corporativo era “Caring is Good. Doing Something is Better.” Un lema muy positivo, pero en mi nueva responsabilidad de formar el Departamento de Soluciones de Salud Para Latinos, ¿qué quería decir ese lema, o como podría transcribirse para hacer sentido a los Hispanoparlantes? Después de mucho pensar, lanzamos el acercamiento a la comunidad Latina con el lema re-imaginado: “Preocuparnos por su salud es importante. Hacer algo al respecto es aún mejor”.

Algunos años después, en el 2006, PacifiCare se fusionó con UnitedHealthcare, hoy en día la aseguradora de salud más grande en Estados Unidos. Uno de los lemas corporativos que se desarrollaron era más enfocado en el público al que servimos: “Better information, Better Decisions. Better Health”. Este lema si fue más fácil de traducir a: “Mejor información. Mejores decisiones. Mejor salud”.

Mejorar la salud desde adentro

Desde esos momentos comenzamos a entender que los cambios de comportamiento para mejorar la salud requieren de buena información, accesible, confiable y fácil de utilizar.

Comenzamos a integrar el concepto de Health Literacy en nuestros materiales educativos, sobre salud y sobre las “finanzas de la salud”. Es decir, cómo funcionan los seguros, qué cubren y cuánto es la responsabilidad final del paciente. Asimismo, empezamos a ver que educar al paciente sobre qué condiciones de salud pueden resolverse en casa y requieren distintos niveles de tratamiento (primario, especializado y hospitalización) puede llevar a mejores decisiones, mejor salud y mayor efectividad en costo para el paciente y para el sistema de salud.

La alfabetización de salud

Y el sector salud mas ampliamente en Estados Unidos comenzó en alguna medida a entender el concepto de Health Literacy, o alfabetización de salud, que el Instituto de Medicina (IOM) define como: “el grado en que las personas tienen la capacidad de obtener, procesar y comprender la información y los servicios básicos de salud necesarios para tomar decisiones de salud apropiadas”.

Esto, aparentemente tan sencillo, vale la pena explorar en sus múltiples dimensiones, en una serie de artículos.

En el 2012 el Instituto de Medicina (IOM) publicó una monografía titulada “Diez atributos de las organizaciones de atención médica alfabetizadas en salud”.

En la monografía citan varios estudios que explican por qué la alfabetización en salud o Health Literacy es vital para mejorar los resultados de sector salud. Algunos de los estudios citados se indican a continuación:

“Reconociendo que abordar la alfabetización en salud es fundamental para brindar atención médica centrada en la persona, una amplia gama de organizaciones ha enfatizado la necesidad de abordar los factores a nivel del sistema para garantizar que los consumidores puedan tomar decisiones informadas sobre la atención médica (AHIP, 2011; AMA, 2007; NQF , 2009; ODPHP, 2010; DeWalt et al., 2012;). Esto es particularmente urgente para los adultos con conocimientos limitados de salud (Martin y Parker 2011). Experimentan errores de medicación más graves (Schillinger et al., 2005), tasas más altas de visitas a la sala de emergencias y hospitalizaciones (Baker et al., 2002), peor atención preventiva y resultados de salud para sus hijos (Sanders et al., 2009), y aumento de la mortalidad (Sudore et al., 2006; Bostock y Steptoe, 2012; Yaffe et al., 2006) en comparación con las personas con conocimientos de salud adecuados”.

Bien vale la pena considerar cómo en cada una de nuestras organizaciones podemos reorientar el concepto de alfabetización en salud para mejorar la salud de los públicos a los que servimos y así mejorar la salud de nuestras organizaciones en sí mismas.

Russell Bennett es Consultor del Institute for Healthcare Advancement y ejecutivo senior experto en sistemas de aseguradoras de salud.