Este año el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cumplió su 75 aniversario y de acuerdo con su director general, llegó a la cifra de 80 millones de derechohabientes, lo que significa que atiende a 6 de cada 10 mexicanos.

No hay duda de que se trata del instituto con mayor cobertura en nuestro país; sin embargo, su salud luce claroscuros. Mientras que en sus últimos ejercicios anuales el IMSS ha obtenido un superávit, en especial por digitalizar la mayoría de sus servicios y las compras consolidadas de medicamentos, no todo luce favorable.

Falta de personal, principal problema

El principal problema por el que atraviesa el IMSS es ocasionado porque el aumento en el número de derechohabientes no ha sido proporcional con la contratación de médicos, enfermeras y la construcción de hospitales en el país.

Como muestra de lo anterior, mientras que en el 2012 el IMSS registraba 0.41 médicos familiares por cada mil derechohabientes, para el cierre del actual sexenio la cifra se redujo a 0.35. A su vez, en el caso de enfermeras, al inicio del sexenio existían 2.52 por cada mil afiliados, mientras que ahora son 2.27.

Es claro que esto impacta en la calidad de vida y estrés laboral de los profesionales de la salud porque se estima que a cada médico general del IMSS le corresponden 3 mil 600 derechohabientes, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que máximo deberían corresponder 2 mil 400 a cada médico.

Por su parte, diversos estudios muestran que la inversión hospitalaria en el país ha sido insuficiente, lo que significa que se tendrían que construir 36 hospitales de 144 camas cada uno para nivelar los números.

Es por esta razón que cada vez se registra un mayor índice de Síndrome de Burnout entre los médicos de nuestro país, además de que la queja recurrente de los pacientes es el tiempo de espera.

¿Y tú qué otros cambios consideras necesarios en el IMSS?

Taboola