Déficit de atención e hiperactividad en niños y adultos

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El déficit de atención e hiperactividad, van más allá de la falta de concentración y la actividad extrema. Debido a que este trastorno agrupa un número de síntomas que pueden no ser tan claros en el diagnóstico. Por tanto, un facultativo seguramente dará la indicación de realizar una serie de pruebas de laboratorio; que serán complementadas con un análisis psicológico, para determinar la patología y el tratamiento.

Sobre todo, porque en muchos casos los individuos presentan una sintomatología difusa que puede apuntar a otras dolencias como depresión y estrés. Tanto es así, que no ser capaz de seguir instrucciones o mostrar nerviosismo e impulsividad no son características exactas para ajustarlo en el esquema de dicho trastorno.

Enfermedad neuroconductual muy común en la niñez

La Universidad Nacional Autónoma de México, publica un estudio sobre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH); destacando que no solo es un problema de los niños, ya que 2/3 partes de esos pequeños que manifestaron señales en edad tempranas, tendrán que lidiar con los mismos síntomas en la edad adulta. Además; se le atribuye a la genética la causa de esta enfermedad, pero también lo relacionan con lesiones cerebrales o consumo de alcohol y tabaco durante la etapa de gestación. (UNAM, 2017).

La falta de concentración, no prestar atención y encontrar dificultad para completar las tareas pueden ser factores esporádicos en los niños, No obstante, si se presentan estos signos por más de seis meses; antes de alcanzar la edad de la adolescencia, en espacios diferenciadores como el hogar, la escuela y con los amigos. Se convierten en condiciones de alarma, que se deben consultar con un profesional idóneo como un neurólogo o un psiquiatra.

Moverse nerviosamente, hablar a destiempo en forma rápida y costarle un poco hacer fila y esperar el turno; puede catalogarse como un comportamiento normal entre los niños. Empero, si este comportamiento es continuo e interfiere con las funciones sociales, familiares y escolares; seguramente también será un factor determinante en su desempeño laboral cuando crezca, indicando que se debe establecer un tratamiento con prontitud.

La terapia conductual acompañada de medicación es la manera en que los profesionales de la salud tratan el déficit de atención e hiperactividad. Sin embargo, en la actualidad las terapias alternativas como la acupuntura, se han convertido en una propuesta muy alentadora para disminuir los síntomas y paliar la enfermedad. Ya que logra estimular el sistema nervioso central favoreciendo el movimiento y  la  capacidad de concentración. (Acupuntura, s.f.)

El déficit de atención e hiperactividad se da tanto en niños como en adultos. Sin embargo, puede llegar a ser más notorio en la edad escolar; ya que en la adultez se mezcla con conceptos discriminativos como inestable, impulsivo o inquieto. Sin siquiera pensar que posiblemente esas conductas se refieran a una enfermedad neuroconductual, que al no ser tratada lleva a cuestas incertidumbre y disminución en la calidad de vida.

En especial, porque algunos estudios hechos por universidades mexicanas; dan indicios de que en los adultos pueden existir factores de riesgo asociados a la activación de genes por causas externas como la violencia, el consumo de narcóticos y los malos hábitos de vida. De tal manera que el ambiente, la familia y las condiciones de vida pueden desencadenar este trastorno a edad tardía. (Unam, s.f.)