E484K: Todo lo que debes saber sobre la nueva variante del SARS-CoV-2

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Las variantes emergentes del coronavirus han estado en las noticias desde que los científicos dieron la alarma sobre B.1.1.7, una variante del SARS-CoV-2 que llamó la atención de los investigadores por primera vez en Inglaterra, durante el mes de diciembre y que es más transmisible que los virus que circulaban anteriormente.

Sin embargo, ahora también se están enfocando en una nueva amenaza potencial: variantes que podrían acabar con la respuesta inmune humana. Tales “escapes inmunes” podrían significar que más personas que han tenido COVID-19 siguen siendo susceptibles a la reinfección y que las vacunas comprobadas pueden, en algún momento, necesitar una actualización.

En una reunión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 12 de enero, cientos de investigadores debatieron las cuestiones científicas más importantes planteadas por la ola de nuevas mutaciones.

La OMS también convocó a su Comité de Emergencia COVID-19 el 14 de enero para discutir el impacto de las nuevas variantes y las restricciones de viaje que muchos países están imponiendo para contenerlas. El comité pidió un esfuerzo global para secuenciar y compartir más genomas del SARS-CoV-2 para ayudar a rastrear mutaciones. También pidió a los países que apoyen “los esfuerzos de investigación global para comprender mejor las incógnitas críticas sobre las mutaciones y variantes específicas del SARS-CoV-2”.

La variante más transmisible, B.1.1.7, pero los científicos están igualmente preocupados por 501Y.V2, una variante detectada en Sudáfrica. Algunas de las mutaciones que porta, incluidas las denominadas E484K y K417N, cambian su proteína de superficie, aumentan, y se ha demostrado en el laboratorio que reducen la eficacia con que los anticuerpos monoclonales combaten el virus.

¿Son eficientes las vacunas de la nueva cepa?

Dos recientes estudios, en los que se analiza cómo los anticuerpos dificultan la entrada del virus en las células, han mostrado que esta mutación E484K le ayuda al SARS-CoV-2 a evadir parcialmente a las defensas adquiridas por las personas de forma natural, tras una infección. De hecho, la semana pasada científicos británicos se mostraron muy preocupados por la posibilidad de que la variante sudafricana tuviera capacidad de evadir parcialmente la respuesta inmunitaria activada por las vacunas.

Tulio Oliveira, director de la «Research Innovation & Sequencing Platform» (KRISP) de Sudáfrica, ha comentado que se trabaja a contrarreloj para comprobar la respuesta de los anticuerpos, de suero de gente inmunizada naturalmente y con la vacuna, frente a la variante E484K, y que sus resultados estarán listos los próximos días.

Phil Dormitzer, coautor del estudio presentado hoy y uno de los expertos de Pfizer en vacunas para virus, ha comentado que en las próximas semanas se publicarán más datos sobre el efecto de las otras mutaciones de las variantes británica y sudafricana. Además, ha recordado que Pfizer ya ha comprobado que otras 15 mutaciones no tienen un efecto destacable sobre la eficacia de los anticuerpos generados por la vacuna.

En todo caso, las compañías Pfizer/BioNTech y Moderna, que han basado sus vacunas en la tecnología del ARN mensajero, ya han comentado en varias ocasiones que sus vacunas pueden ser modificadas en el plazo de seis semanas para adaptarlas a una nueva variante.