Esclerodermia, enfermedad autoinmune que afecta diferentes órganos incluyendo los pulmones

La esclerodermia afecta a más de dos millones de personas en el mundo, en especial a mujeres de entre 30 y 50 años de edad.

525

Ante la necesidad de promover un mayor conocimiento que contribuya con su diagnóstico precoz y tratamiento adecuado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) designó el 29 de junio como el Día Mundial de la Esclerodermia. Se trata de una condición que afecta a más de dos millones de personas, sobre todo mujeres de entre 30 y 50 años de edad en una proporción de 4:1 en comparación con los hombres.

De acuerdo con el Dr. Jorge Rojas Serrano, especialista en Reumatología, la esclerodermia es un trastorno autoinmune del tejido conectivo. Aunque si la historia natural de la enfermedad avanza, puede dañar de manera sistémica músculos, articulaciones, vasos sanguíneos, corazón, riñones y pulmones. Esto genera complicaciones respiratorias, cardíacas, gastrointestinales y cutáneas potencialmente mortales.

La esperanza de vida de las personas con esclerodermia depende de la progresión y el nivel de afectación interna del cuerpo. Aproximadamente 25 por ciento de ellas desarrolla enfermedad pulmonar intersticial durante los tres años posteriores al diagnóstico.

Por su parte, las causas de la esclerodermia no se conocen a ciencia cierta, pero existe evidencia de que los factores genéticos y ambientales desempeñan un papel importante en su desarrollo.

Solución contra la esclerodermia

La buena noticia, destacó el también miembro del Sistema Nacional de Investigadores, es que nuevos datos publicados en el New England Journal of Medicine (NEJM) muestran que el antifibrótico nintedanib, medicamento diseñado por Boehringer Ingelheim y aprobado en más de 70 países para el tratamiento de la Fibrosis Pulmonar Idiopática (FPI), puede frenar la progresión de la enfermedad pulmonar intersticial en pacientes con esclerosis sistémica cuando se compara con placebo.

Finalmente, el Dr. Jorge Rojas Serrano expuso que las enfermedades pulmonares fibróticas, incluyendo la esclerodermia, continúan teniendo un impacto devastador en la vida de los afectados, especialmente cuando el resto de la gente empieza a notar los cambios físicos que se presentan.