Cada día que transcurre aumenta la cifra de personas que han recibido la vacuna contra la Covid-19 en nuestro país. En parte ha sido uno de los motivos por los que ha disminuido la cifra de muertes que alcanzó su punto máximo a inicios de este 2021. Aunque no se debe caer en el error de pensar que se trata de una solución milagrosa porque es necesario continuar con las medidas preventivas y de higiene. Inclusive con el biológico recibido existe el riesgo de contagio y por eso no se puede abusar en la confianza.

Con base en la información difundida por la Secretaría de Salud (SSa) México ha recibido 55 millones 938 mil 435 dosis de la vacuna contra esta nueva enfermedad. Todos los biológicos corresponden a Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, Sinovac, Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, CanSino Biologics y Johnson & Johnson. Hasta el momento son las únicas que cuentan con la validación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Mientras que como se tenía previsto, el proceso comenzó con las personas de mayor edad y ha ido disminuyendo. Actualmente se aplica la primera y segunda dosis en los treinteañeros pero ahora se ha observado un fenómeno particular. Las quejas por malestares y efectos secundarios han ido en aumento.

Quejas más recurrentes

De acuerdo con el portal oficial de vacunación de la SSa, los efectos secundarios más frecuentes y que no son de gravedad son los siguientes:

  • Dolor.
  • Endurecimiento.
  • Inflamación o aumento de la temperatura en el sitio de inyección.
  • Dolor de cabeza.
  • Debilidad.
  • Dolores musculares o articuilares.
  • Mareo.
  • Escalofríos.

La diferencia se encuentra en el sistema inmune

Por su parte, el Dr. Wilbur Chen de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland señala que sufrir de estos malestares es más habitual en las personas jóvenes porque tienen una respuesta inmune más intensa, lo que puede facilitar la aparición de efectos secundarios.

En cambio, los adultos mayores experimentan un deterioro de la respuesta inmune, lo cual es normal al envejecer.

De cualquier forma, el desarrollo de este tipo de efectos secundarios no debe ser visto como algo negativo sino todo lo contrario. Se trata de señales que envía el cuerpo que confirman que el biológico ya se encuentra en el cuerpo.

Ahora bien, lo normal es que las molestias sean de corto plazo y nunca de intensidad mayor. Si después de 24 horas se mantienen e inclusive el dolor aumenta entonces es prudente acudir de inmediato con un médico. Existen muchas probabilidades de lo que podría ocurrir pero solo un profesional de la salud cuenta con los conocimientos para hacer un diagnóstico o canalizar con un especialista para una revisión a fondo.

Y en tu caso, ¿experimentaste molestias cuando te aplicaron la vacuna?