El desarrollo de una vacuna contra la Covid-19 se ha convertido en la meta principal de la industria farmacéutica. Ya existen al menos seis proyectos que han iniciado la fase 3 de ensayos clínicos y se prevé que antes de que concluya este año obtengan los resultados finales. Nunca antes en la historia se había logrado llevar a cabo una inmunización en un período de tiempo tan corto. Mientras que si todo sale como se tiene planeado, la aplicación de las primeras dosis iniciaría durante el primer trimestre de 2021.

A pesar de lo anterior, existe un factor muy importante a considerar. Se trata de la disposición de las personas para aplicarse la vacuna una vez que esté lista. A pesar de la crisis que se ha generado por la actual pandemia, la realidad es que no todos ven como una solución a la vacuna.

En ese sentido, desde al menos las últimas dos décadas han surgido los grupos antivacunas alrededor del mundo. Este movimiento tiene mayor presencia en Estados Unidos y Europa y sin un sustento científico se oponen a uno de los mayores avances de la medicina moderna.

De igual forma, parte de la desconfianza de la población actual es porque se argumenta que el desarrollo de la vacuna contra la Covid-19 ha sido tan acelerado que podría no funcionar o ser dañina.

Otro factor a considerar es el pensamiento religioso porque existen personas que debido a su creencia también se oponen a la aplicación de vacunas.

A partir de todos los aspectos mencionados, Statista comparte una encuesta global realizada por Ipsos MORI en 27 países. Se preguntó de manera concreta si las personas estarían dispuestas a aplicarse la vacuna contra la Covid-19 si el día de hoy estuviera disponible.

Como resultado se obtuvo que China se ubica en el primer lugar con respecto a quienes sí se vacunarían con el 97 por ciento. Por debajo está Brasil en donde el 88 por ciento de la población sí lo haría, seguido de la India con el 87 por ciento. Más abajo aunque dentro de los primeros lugares está México con el 75 por ciento.

Por otra parte, llama la atención que en Rusia apenas el 54 por ciento se aplicaría la vacuna en estos momentos. Es en esta nación donde se desarrolla Sputnik V, uno de los proyectos más avanzados. Aunque parte de la desconfianza es que el trabajo no ha seguido los protocolos establecidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo cual podría comprometer su efectividad.