Para fomentar el envejecimiento saludable será necesario contar con la participación de muchos sectores, entre ellos los de la salud, las finanzas, la atención a largo plazo, la protección social, la educación, el trabajo, la vivienda, el transporte, la información y la comunicación

En la columna anterior comentamos sobre el “edadismo” y como más del 50% de las personas en el mundo discriminan a otros por su edad, según los más recientes estudios de la OMS.

Describimos también como el envejecimiento es un tema critico de salud pública, ya que la discriminación por edad es un determinante social de la salud y un desafío global, según la OMS.

Al cerrar la columna prometimos explorar los apartados y estrategias del Plan para la Década del Envejecimiento Saludable.

Hacemos aquí un resumen de once Objetivos de Desarrollo Sostenible que son imprescindibles para fomentar un envejecimiento saludable y mejorar las vidas de las personas mayores y sus familias y comunidades. El informe del Plan para la Década del Envejecimiento Saludable 2020-2030 indica que será necesario introducir cambios fundamentales, no solamente en las acciones que emprendamos, sino también en nuestra forma de pensar acerca de la edad y el envejecimiento.

La Década se centrará en cuatro ámbitos de actuación

● Cambiar nuestra forma de pensar, sentir y actuar con respecto a la edad y el envejecimiento;

● Asegurar que las comunidades fomenten las capacidades de las personas mayores;

● Ofrecer una atención integrada y centrada en las personas, y servicios de salud primarios que respondan a las necesidades de las personas mayores; y

● Proporcionar acceso a la atención a largo plazo para las personas mayores que lo necesiten.

El informe desglosa Los Objetivos de Desarrollo Sostenible pertinentes, y para cada Objetivo establece los indicadores y datos necesarios para monitorear el envejecimiento saludable.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

1. Fin de la Pobreza: Será fundamental evitar que las personas mayores caigan en la pobreza. Para ello se requerirán políticas de jubilación flexibles, pensiones mínimas financiadas con impuestos, seguridad social y acceso a servicios de salud y atención a largo plazo.

2. Hambre Cero: Las personas mayores pueden ser vulnerables a la inseguridad alimentaria, ya que las familias y los programas de asistencia suelen dar prioridad a los jóvenes. Centrarse en las personas mayores ayudará a revertir los patrones de desnutrición y a prevenir la dependencia de los servicios de atención.

3. Salud y Bienestar: El envejecimiento saludable significa que las personas mayores contribuyen a la sociedad durante más tiempo, con oportunidades para gozar de buena salud en todas las etapas de la vida, cobertura sanitaria universal y sistemas sociales y de salud integrados, transformadores y centrados en las personas, en lugar de sistemas basados únicamente en la enfermedad.

4. Educación de Calidad: El envejecimiento saludable requiere de un aprendizaje a lo largo de toda la vida, que permita a las personas mayores hacer lo que valoran, conservar la capacidad de tomar decisiones y conservar su identidad e independencia, así como sus metas vitales. Todo ello exige alfabetización, capacitación y espacios de participación sin obstáculos, en particular en el ámbito digital.

5. Igualdad de Género: Hacer efectiva la igualdad de género a lo largo de todo el curso de la vida conduce a mejores resultados en etapas posteriores. Por consiguiente, los sistemas deben promover la participación equitativa en la fuerza de trabajo y en las pensiones sociales para mejorar la situación económica de las mujeres de edad y su acceso a los servicios. La violencia de género debe ser eliminada.

6. Trabajo Decente y Crecimiento Económico: La población en edad de trabajar, que incluye a muchas personas mayores, debe tener acceso a oportunidades de empleo y contar con unas condiciones de trabajo decentes. El hecho de disponer de ingresos y poder acudir a servicios financieros contribuirá a facilitar el acceso a los servicios y productos sanitarios y a reducir el riesgo de que se produzcan gastos catastróficos. Un personal saludable aumenta la productividad y reduce el desempleo.

7. Industria, Innovación e Infraestructura: La infraestructura para un envejecimiento saludable requerirá un acceso a Internet asequible y apto para todas las edades; investigación e intervenciones basadas en pruebas que den visibilidad a las personas mayores mediante datos y análisis desglosados por edades; nuevas tecnologías y cibersalud.

8. Reducción de las Desigualdades: Las personas mayores no disfrutan del mismo acceso a los servicios y la asistencia en sus hogares, vecindarios y comunidades, a menudo a causa de su género, etnia o nivel de educación. El envejecimiento saludable requiere políticas encaminadas a superar esa inequidad en todos los sectores.

9. Ciudades y Comunidades Sostenibles: Las ciudades y comunidades adaptadas a las personas mayores facilitan que todos puedan maximizar sus capacidades a lo largo de la vida. Para crearlas es necesario contar con la participación de múltiples sectores (salud, protección social, transporte, vivienda, trabajo) y partes interesadas (la sociedad civil, las personas mayores y sus organizaciones).

10. Paz, Justicia e Instituciones Sólidas: Las instituciones para todas las edades empoderarán a las personas mayores y les permitirán lograr cosas inimaginables para las generaciones anteriores. Para ello se requerirán campañas de sensibilización contra el edadismo, una labor de promoción específica sobre el envejecimiento saludable y leyes que prohíban la discriminación basada en la edad a todos los niveles.

11. Alianzas para Lograr los Objetivos: El envejecimiento saludable no debe dejar a nadie atrás, sino crear un futuro para las personas de todas las edades. Para lograrlo será necesario establecer alianzas activas entre numerosos sectores y partes interesadas, ignorando las fronteras tradicionales, e invertir en entornos adaptados a las personas mayores y en sistemas integrados de atención sanitaria y social.

Lo anterior es solo un breve resumen de un documento y un plan extremadamente importante para todos nosotros, los que envejecemos y tenemos el ánimo de seguir aportando a nuestro mundo, y los que necesitan de nuestra experiencia para encarar un futuro incierto .

Vale la pena leer el informe completo, citado aquí como fuente, y pensar cómo cada uno de nosotros y las organizaciones que lidereamos podemos aportar lo que nos toca para evitar el edadismo y fomentar el envejecimiento saludable.

Fuente:

Organización Mundial de la Salud (OMS). Plan para la Década del Envejecimiento Saludable
2020-2030. https://cdn.who.int/media/docs/default-source/decade-of-healthy-ageing/decade-proposal-final-apr2020rev-es.pdf?sfvrsn=b4b75ebc_25&download=true

Russell Bennett es Consultor del Institute for Healthcare Advancement y ejecutivo senior experto en sistemas de aseguradoras de salud.