En mis dos columnas más recientes abordé el tema del edadismo (o la discriminación contra personas mayores) y la importancia del envejecimiento saludable. En esta columna y la siguiente, presento un resumen del plan de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la “Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030” publicado hace unas semanas, en marzo de 2021.

¿COMO NOS ALISTAMOS PARA LA DÉCADA DEL ENVEJECIMIENTO SALUDABLE 2021- 2030?

El envejecimiento saludable es “el proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez”.

El objetivo del Decenio es optimizar la capacidad funcional de las personas mayores.

La OMS ha aclarado aún más los conceptos y definiciones de envejecimiento saludable para ayudar a medirlo de una manera comparable en diferentes países y a lo largo del tiempo.

La capacidad funcional incluye:

  • Capacidad para satisfacer las necesidades básicas de cada persona.
  • Capacidad para aprender, crecer y tomar decisiones, dentro de lo cual es vital la alfabetización en salud, o “health literacy”.
  • Movilidad.
  • Capacidad para construir y mantener relaciones humanas.
  • Capacidad para contribuir.

La capacidad funcional combina la capacidad intrínseca del individuo, el entorno en el que vive una persona y cómo las personas interactúan con su entorno.

El Decenio brinda oportunidades para trabajar juntos para mejorar la capacidad funcional para 2030, con la participación de las personas mayores desde el principio.

El informe presenta una vía o camino de seis puntos para optimizar la capacidad funcional, que se verán en detalle más adelante, con cuatro áreas de acción, a saber:

  • Cambiar la forma en que pensamos, sentimos y actuamos frente a la edad y el envejecimiento.
  • Asegurar que las comunidades fomenten las habilidades de las personas mayores.
  • Brindar atención y servicios integrados centrados en la persona que respondan a las necesidades de las personas mayores.
  • Brindar acceso a cuidados a largo plazo para las personas mayores que los necesiten.

Estos esfuerzos están respaldados por cuatro “facilitadores”:

  • Un compromiso significativo con las personas mayores, las familias, los cuidadores y otros.
  • Creación de capacidad para la acción integrada en todos los sectores.
  • Vincular a las partes interesadas para compartir experiencias y aprender de los demás.
  • Fortalecer los datos, la investigación y la innovación para acelerar la implementación.

El camino propuesto reúne a estos facilitadores o habilitadores para acelerar la implementación y optimizar la capacidad funcional.

¿DÓNDE ESTAMOS AHORA? – ESTADO GLOBAL DEL ENVEJECIMIENTO SALUDABLE

Para la evaluación de la línea de base, la OMS accedió a datos comparables de solo 42 países. Los resultados en 42 países incluyen datos sobre 151,718 personas mayores (de 60 años o más), con 68,456 hombres (45%) y 83,262 mujeres (55%). Según las estimaciones de población de la ONU para 2020, estos 42 países tienen una población de 678,5 millones de personas mayores, lo que representa el 16% de la población total en estos 42 países y el 65% de todas las personas mayores en todo el mundo. En el estudio completo, la OMS detalla los resultados de referencia y las implicaciones políticas.

Se demostró que alrededor del 14% de las personas mayores en el análisis no pueden satisfacer sus necesidades básicas, es decir, dentro de su entorno, no pueden vestirse, obtener y tomar sus medicamentos o administrar su propio dinero, cuentas, facturas o finanzas.

Se necesitan entornos propicios en el hogar y la comunidad para apoyar las necesidades y fortalecer todas las habilidades para fomentar el bienestar de las personas mayores.

En todas las edades hay mucha diversidad en la capacidad intrínseca de las personas mayores: todas las capacidades físicas y mentales de las que una persona puede valerse.

Aunque ocurren disminuciones de capacidad con la edad para muchas personas mayores, las disminuciones no son inevitables: algunas personas en las edades más avanzadas (90+ años) tienen la misma capacidad que aquellas en edades más jóvenes (60-64 años).

La falta de datos sobre el envejecimiento saludable o los grupos de mayor edad aumenta la invisibilidad de las personas mayores.

Los gobiernos y otras partes interesadas deben invertir en el desarrollo de datos para monitorear el envejecimiento saludable a lo largo de la vida.

¿Qué se requiere?

  • Información completa sobre todas las capacidades, que capte lo que las personas mayores valoran ser y hacer.
  • Más estandarización de datos para medir el envejecimiento saludable y monitorear políticas y programas.
  • Más innovación en la recopilación, análisis y uso de información.
  • Mayor interoperabilidad del intercambio de datos.
  • Mayor participación de las personas mayores en la toma de decisiones y políticas en todos los sectores.

En la siguiente columna exploraremos qué mejoras podemos esperar en el envejecimiento saludable para el 2030, y qué pasos debemos tomar para concretar esas mejoras.

Fuente:

Decade of healthy ageing: baseline report. Geneva: World Health Organization; 2020. Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.

Russell Bennett es Consultor del Institute for Healthcare Advancement y ejecutivo senior experto en sistemas de aseguradoras de salud.