Fomentar la vacunación es más importante ahora que en ningún momento de la historia. Esto se debe, en parte, al resurgimiento de enfermedades que se creían erradicadas. Dicho fenómeno responde, en buena parte del mundo, a la propagación de las creencias antivacunas. Para combatirlas, las estrategias han ido desde la contención hasta un posible enfrentamiento directo.

En Brasil, el gobierno ha escogido una curiosa ruta para fomentar la vacunación. Desde el siglo pasado, el personaje Zé Gotinha ha sido representativo de los esfuerzos de inmunización del país. Esta caricatura, una gota antropomórfica, tenía como objetivo reducir el miedo de los niños a las inyecciones. Sin embargo, el resultado llega a ser aterrador, como lo señalan algunos usuarios:

Una estrategia de vacunación fuera de lo usual

Zé Gotinha fue diseñada por el artista plástico Darlan Rosa en 1986. La mascota fue un encargo especial del Ministerio de Salud de Brasil. El creador de esta caricatura fue elegido a través de un concurso nacional promovido entre escuelas de todo el país. Por el resto de la décadas de 1980 y 1990, la gota antropomórfica fue representativa de los esfuerzos de vacunación del gobierno. El personaje fue rescatado para una breve campaña en 2006.

Al inicio, Zé Gotinha promovía la vacunación contra la poliomielitis. Sin embargo, la mascota (y su versión femenina, María Gotinha) también protagonizó iniciativas de inmunización y prevención generales. Desafortunadamente, el Ministerio de Salud decidió adaptar la caricatura a botargas de baja calidad para ciertos eventos públicos.

Las fotografías de estas botargas aterradoras generaron interés internacional hacia el personaje de Zé Gotinha. Algunos usuarios de redes sociales califican el resultado como “siniestro”. Otros comparan el disfraz a fantasmas e, incluso, al uniforme característico del Ku Klux Klan. Rosa declaró anteriormente su decepción ante el deterioro de su creación. Lamenta que asuste, en lugar de tranquilizar, a los niños frente a la vacunación.

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