¿Qué papel tiene la Inteligencia Emocional en la enfermería?

El conocimiento de sí mismo, la motivación, la autorregulación, la empatía y las habilidades sociales son los cinco fundamentos que delinean la Inteligencia Emocional. Esta se ha relacionado, sobre todo, con una mayor satisfacción laboral, bienestar físico y emocional de las enfermeras y una menor presencia del síndrome de Burnout.

Si trabajas en el sector de la enfermería y quieres asegurarte un éxito personal y profesional a través del desarrollo de la Inteligencia Emocional, debes saber que este concepto ha sacudido al mundo de los negocios y desafiando a los líderes y empleados de decenas de carreras para trabajar de forma diferentes.

La Inteligencia Emocional influye positivamente en la enfermería

Tras cientos de estudios de investigación (varias docenas de ellos en la enfermería), algunos han resultado claros y han determinado que la Inteligencia Emocional se ha correlacionado con una mayor satisfacción laboral, bienestar físico y emocional de las enfermeras y un menor Burnout.

Pero, ¿qué importancia puede tener para los trabajadores de la salud el desarrollo de este tipo de inteligencia? En un estudio reciente, los pacientes fueron entrevistados sobre su experiencia con la compasión de las enfermeras. Aunque sabían lo ocupadas que estaban las enfermeras, incluso los más pequeños gestos de compasión afectaron a su forma de ver los cuidados integrales de enfermería recibidos.

Se ha comprobado también que los usuarios de los pacientes también demandan, cada vez, más que los profesionales sanitarios ofrezcan un soporte emocional afectivo, además de una solución a sus problemas de salud. Por parte de los profesionales de enfermería también ha quedado patente que los enfermeros generan conductas evitativas originadas en los conflictos emocionales.

Así que para ser más efectivos, más productivos y estar más satisfechos, regular las emociones no es ya una opción, sino que se ha convertido en una necesidad. Es por eso por los que los profesionales de enfermería deben saber manejar sus estados de ansiedad, encauzar sus emociones, lidiar con sus miedos y afrontar nuevos desafíos, ya que son las claves para el éxito personal y profesional.

Regulando sus emociones pueden modificar sus estados emocionales

Muchos profesionales de enfermería se preguntan si pueden aprender a regular sus emociones y, de esta forma, modificar sus estados emocionales. La respuesta es un sí rotundo. Para ello, es preciso que desarrollen su propio autoconocimiento, que exploren sus emociones y que sean capaces de ponerle nombre, comprender sus causas cómo influyen en su pensamiento y su comportamiento.

La enfermera profesional debe, por tanto, saber autoevaluar sus fortalezas y debilidades, generando así sentimientos de autoconfianza a partir de sus valores y capacidades. Es decir, deben saber manejar emociones perturbadoras e impulsos arrebatados, así como el mantener estándares adecuados de honestidad, integridad y desarrollo de una conciencia de responsabilidad en su propio desempeño laboral.

En el sector de la enfermería, las habilidades de Inteligencia Emocional ofrecen formas sencillas para transformar los retos de la atención al paciente, del trabajo en equipo y del concepto de uno mismo. Así que si, alguna vez, te encuentras molesto o incómodo ante una situación, no dudes en poner en práctica una de estas habilidades y comprobar lo que la Inteligencia Emocional puede hacer por ti.