La aparición de una nueva enfermedad siempre provoca el desarrollo de múltiples investigaciones. Y cuando se trata de una como la Covid-19 que ha generado una pandemia la situación es todavía más relevante. Se necesitan de todo tipo de trabajos profesionales que ofrezcan la mayor cantidad posible de información. Más allá de encontrar una vacuna, primero se debe entender cómo actúa el virus SARS-CoV-2 dentro del cuerpo humano.

En ese sentido, dentro de los problemas de esta cepa de coronavirus se encuentra la gran cantidad de síntomas que produce. Una reciente investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana analizó a mil 800 pacientes y al final identificó 98 rasgos en común.

Evitar más contagios

A su vez, uno de los inconvenientes es que algunos de los principales síntomas de esta infección también son característicos de otras enfermedades. Por lo mismo, las personas pueden llegar a confundirse y eso puede derivar en dos escenarios.

En el primer caso, una persona puede tener Covid-19 y confundir su condición con otra enfermedad. Como consecuencia, no va a permanecer aislada ni va a seguir las recomendaciones actuales de las autoridades sanitarias. Eso lleva a un riesgo inminente de contagios en todas las personas con las que tenga contacto.

En el segundo escenario, una persona puede tener otro tipo de enfermedad respiratoria y creer que es Covid-19. Mientras no acuda con un médico para recibir una revisión y someterse a una prueba profesional, jamás va a corroborar o desmentir el origen de su malestar. Inclusive eso puede llevar a la automedicación o los llamados cibercondríacos.

Similitudes y diferencias

Por todo lo mencionado, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) elaboró una infografía que puede ser de ayuda para ti. Contiene los síntomas principales de la Covid-19, gripe, resfriado, malaria, dengue y alergias. De esta manera se busca identificar y diferenciar cada problema para evitar confusiones. De cualquier forma, en caso de sospecha siempre se debe canalizar al paciente para que se someta a un examen de detección.

Debes dejar en claro a tus pacientes que la tabla sólo debe funcionar como guía general pero nunca sustituir una revisión médica. De lo contrario se fomenta la desinformación y confusión.