El cáncer de mama es una de las neoplasias más peligrosas a escala internacional. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta 30 nuevos casos surgen cada segundo. Esto significa, en promedio, poco más de 460 fallecimientos al año. Existen varios retos a superar en la batalla contra este tipo de tumores. Uno de los más importantes, el tratamiento.

Un grupo de expertos del Centro Médico CentraState han sugerido una nueva terapia. De acuerdo con Kenneth Tomkovich, la crioablación sería eficaz en tumores de bajo riesgo. Este tratamiento sería efectivo incluso en las etapas más tempranas del cáncer de mama. Además, en las pruebas clínicas iniciales, solo se registró 1 reincidencia entre los 180 procedimientos completados.

Hasta ahora, los descubrimientos preeliminares han sido positivos. Continuaremos monitoreando a los participantes del estudio. Pero si esta tendencia se mantiene, tendremos una buena señal. Podría significar que la crioablación es una terapia alternativa válida. Específicamente, para pacientes con un tipo particular de cáncer de mama.

Crioablación, una técnica vieja para el tratamiento del cáncer de mama

De acuerdo con Tomkovich, comenzó a investigar la crioablación desde hace 10 años. Entonces, notó una tendencia en el diagnóstico del cáncer de mama. Señala que mamografías, ultrasonidos y tomosíntesis pueden detectar tumores de bajo riesgo. Sin embargo, no existe una terapia establecida para tratar estos tejidos malignos de tamaño tan reducido.

Aseguró que con la crioablación, se puede hacer una pequeña incisión en el pecho de la paciente. Después, se introduce una sonda en el tejido. Mediante una técnica de ultrasonido de alta resolución y mamografía, se puede colocar el dispositivo en el lugar correcto. Con nitrógeno líquido, se congela y elimina el tumor. Tomkovich denominó a su tecnología como Ice3.

Su primer ronda de pruebas clínicas comenzó en 2014. En este experimento participaron 18 centros médicos de Estados Unidos. Las pacientes, de 60 años en adelante, tienen un diagnóstico de cáncer de mama de bajo riesgo. A lo largo de 3 años, Tomkovich y sus especialistas han recolectado los resultados de 20 participantes. Aunque faltan los datos de 75 más, hasta ahora la información indica una conclusión prometedora. Hasta 2019 se presentaría el estudio final.