El estudio sugiere que vivir en vecindarios con mayor disponibilidad de establecimientos de comida rápida se asocia con un mayor riesgo posterior de desarrollar diabetes tipo 2.
Los estados que más impacto tuvieron en la esperanza de vida son Baja California, Estado de México. Así como la Ciudad de México, las entidades de la franja norte y Yucatán.
El 2025 marca un punto de consolidación: los datos publicados confirman que los EBPs han ganado protagonismo en prácticamente todas las áreas terapéuticas.