Son muchos los retos en materia sanitaria que existen y una de las metas de nuestro país es lograr erradicar la hepatitis C para el 2030. Para tener una idea del impacto del problema, actualmente existen 600 mil personas que viven con esta infección aunque se estima que la cifra real podría ser mucho mayor. El principal problema es que gran parte de lo pacientes desconocen su condición porque no acuden a revisiones médicas periódicas.

Con lo anterior en mente, la Sociedad Mexicana de Salud Pública tiene como misión incidir en la población mexicana a través de estrategias de promoción sanitarias, control de enfermedades y abogacía dirigida a problemas sociales y sanitarios de grupos vulnerables, así como fomentar el desarrollo profesional y el conocimiento científico de la salud.

A pesar de que el contagio se puede prevenir y, en su caso, curar con tratamientos altamente efectivos con los que se cuentan en el sistema de salud, actualmente a nivel mundial el 25% de los casos de cirrosis hepática y de cáncer son consecuencia de la hepatitis C.

Información de valor para los pacientes

Por ello, el Dr. Jesús Felipe González Roldán, Presidente de la Sociedad Mexicana de Salud Pública, responde algunos de los principales mitos de esta enfermedad. Entre ellos están los factores de riesgo y si existe una curación.

¿Hay vacuna para protegerse de todos los tipos de hepatitis?

A diferencia de las hepatitis A o B, para la hepatitis C todavía no hay una vacuna que pueda prevenir el desarrollo de la enfermedad. Por eso es importante tomar las medidas necesarias para evitarla o, ya con el diagnóstico correspondiente, acudir con un especialista para recibir el tratamiento indicado para erradicarla.

¿Tener la piel amarillenta significa que ya tienes la enfermedad?

No, la ictericia y los ojos son uno de los síntomas de la hepatitis C. Aunque tras la infección inicial aproximadamente un 80% de los casos no presentan síntomas. Los pacientes con sintomatología aguda pueden presentar fiebre, cansancio, inapetencia, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orinas oscuras, heces claras, dolores articulares e ictericia.

¿Una madre puede contagiar a su hijo de hepatitis C?

Aunque es una forma de transmisión menos frecuente, durante el parto, el virus de la hepatitis C puede pasar de la madre infectada a su hijo; sin embargo, es importante mencionar que no se transmite a través de la leche materna, los alimentos, el agua, ni por contacto ocasional como abrazos, besos o por compartir comidas o bebidas con una persona infectada.

¿La hepatitis C solo se transmite por relaciones sexuales?

No, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) la mayoría de las infecciones se producen por exposición a pequeñas cantidades de sangre. Esto puede ocurrir por consumo de drogas inyectables, prácticas de inyección o de atención sanitaria poco seguras, transfusión de sangre y productos sanguíneos sin analizar, así como prácticas sexuales que conllevan contacto con sangre.

¿La hepatitis C es curable?

Si, la OMS señala que los antivíricos pueden curar más del 95% de los casos de infección por el virus de la hepatitis C, lo que reduce el riesgo de muerte por cáncer de hígado y cirrosis. En México, las personas con esta enfermedad tiene la posibilidad de acceder a un tratamiento muy sencillo y de libre acceso.

Para diagnosticar este padecimiento se necesita el análisis de unas gotas de sangre y los resultados se obtienen en 15 minutos aproximadamente. A la fecha 7 de cada 10 personas con hepatitis C no saben que portan el virus por lo que se considera una enfermedad silenciosa.