El mundo se encuentra en medio de una de las crisis sanitarias más graves de la historia. Inclusive la Organización Mundial de la Salud (OMS), fundada en 1947, declaró que jamás se había enfrentado a una situación similar. A pesar de los esfuerzos realizados, la mayoría de naciones todavía no han conseguido un control del problema.

En ese sentido, una medida que ha recomendado la OMS es la aplicación de pruebas para la detección de la Covid-19. Una de las indicaciones es que sólo sean realizadas en personas con síntomas o sospechas de ser infectados y no en toda la población en general. Además se ha indicado que para países como México no es recomendable por su alta densidad poblacional.

De igual forma, se debe de tomar en cuenta que no existe una prueba sino varias; sin embargo, no todas ofrecen la misma efectividad ni requieren el mismo tiempo para obtener resultados. Al respecto, el epidemiólogo Morgan Guerra Gea, director de Previta, explica en qué consisten las dos principales y sus respectivas diferencias.

Prueba PCR

La prueba PCR (Polymerase Chain Reaction) detecta la infección activa de la Covid-19 a partir de la presencia de la molécula genética RNA. En este caso es detectada a través de la extracción de mucosidad de una persona y cuyo resultado demora entre 24 y 72 horas dependiendo del laboratorio. Dicha prueba cuenta con muy buena precisión y confirma la existencia de una infección activa, determinando si un individuo es capaz de contagiar a otros.

Prueba Rápida de Detección de Anticuerpos

Esta prueba se recomienda realizar a partir del séptimo día de haber iniciado síntomas de enfermedad respiratoria. Consiste en analizar una pequeña muestra de sangre para identificar anticuerpos IgM e IgG. Su resultado se puede obtener 15 minutos después de la toma de la muestra y cuenta con una buena precisión.

Los anticuerpos IgG e IgM se asocian con la respuesta del organismo ante infecciones. En el caso de los anticuerpos IgM se producen a partir del séptimo día, mientras que los IgG se producen posterior a los 14 días de contagio y tienen una mayor duración.

La muestra es tomada a través de secreciones del tracto respiratorio e identifica antígenos virales SARS-COV-2. Por lo mismo, genera resultados entre 15 y 20 minutos posteriores a la toma de la muestra. Ayuda a conocer casos sospechosos de la infección activa aunque cuenta con una menor precisión que las dos anteriores.