Combinación de vacunas contra COVID19: esto es lo que se sabe hasta ahora

Si hay algo que está ocurriendo este 2021 es que el mundo está avanzando en su lucha contra el coronavirus a través de las vacunas. Esto ha pasado gracias a la aplicación de cerca de 4 mil 700 millones de dosis de vacunas a lo largo y ancho del planeta en lo que va de año, según las cifras recopiladas por la ONG Our World in Data.

La carrera por inmunizar contra la COVID19 comenzó el último día de 2020, exactamente un año después de la aparición de este virus, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio su primera autorización de emergencia a la vacuna estadounidense Pfizer-BioNTech.

Más del 30% de la población mundial ha recibido alguna de las vacunas

A estas alturas, más del 30% de la población mundial ha sido vacunada con una dosis de las varias inoculaciones que fueron surgiendo y el 23% de los habitantes del planeta han completado su inmunización. Sin embargo, según la OMS, en los países de menos ingresos, apenas el 1,2% de las personas fueron inoculadas con una dosis. También la desigualdad de recursos para comprar vacunas se ha convertido en otro obstáculo para la inmunización global.

Una solución a los diferentes problemas que ha presentado la vacuna ha sido ensayar en varios países la combinación de diferentes vacunas. La mayoría de inoculaciones contra la COVID19 requieren dos dosis (con excepción de la rusa Sputnik Light y la de Janssen, fabricada por Johson & Johnson, que utilizan una sola). Esto ha llevado, por tanto, a diversos países a investigar posibles combinaciones.

Hasta ahora, las investigaciones realizadas con algunas vacunas contra la COVID19 han mostrado que intercambiarlas no solo es posible, sino que en muchos casos es hasta recomendable. Según estos estudios, combinarlas no solo le daría un importante impulso al esfuerzo mundial por vacunar sino que también podría ofrecer una mejor protección contra el coronavirus.

Hasta ahora, la vacuna más estudiada en combinación con otras es la de AstraZeneca, también conocida como AZ. Desde febrero de 2020, los investigadores de la Universidad de Oxfor, quienes crearon la inoculación, vienen investigando la efectividad de eta vacuna cuando se usa en tándem con otras.

AstraZeneca y Pfizer, las dos elegidas

La aparición de coágulos de sangre en un pequeño número de personas inoculadas con esta vacuna llevó a varios países, que ya habían administrado la primera dosis a cientos de miles de ciudadanos, a decidir no utilizar la segunda para ciertos grupos etarios. Esto aceleró la necesidad de combinar la vacuna británica con otras.

La primera investigación fue combinar las vacunas de AstraZeneca y Pfizer, a pesar que estas utilizan dos plataformas diferentes para combinar el virus. La AZ utiliza un vector viral mientras que la de Pfizer un método novedoso que se llama ARN mensajero. Los resultados determinaron que combinar una primera dosis de AZ y una segunda de Pfizer generaba más anticuerpos y células T (que son las células inmunes que matan patógenos) que utilizar dos componentes de AZ.