Curando con aminoácidos

La ciencia de la dietética se ha encargado de demostrar muy ampliamente que no basta con darle gusto al paladar, al olfato y hasta a la vista, y en el momento en que se nos apetece, sino que nos indica que la alimentación debe contener cantidades proporcionales y equilibradas de proteínas, carbohidratos y grasas, además de vitaminas, minerales y aminoácidos, en cantidad suficiente, de lo contrario la alimentación no puede asegurarnos la salud y la vida.

En la mayoría de las oportunidades, cuando el paladar queda satisfecho, no le prestamos atención a averiguar si lo que consumimos dispone de todos los elementos considerados indispensables. Es allí donde nace el problema. Pues, con el paso de los años, surgirán los problemas y deficiencias nutricionales ocasionando más o menos dificultades en la salud, muchos de ellos irreversibles, pero siempre se podrá rectificar y comenzar de nuevo. [1]

Con el avance de los estudios, se hicieron populares las vitaminas y los minerales, luego los oligoelementos y las enzimas, y no tardó mucho en hacer su aparición la fibra, un elemento que no se absorbe y que es aparentemente estéril, pero indispensable en la alimentación humana. Y fue así como la ciencia de la nutrición, inició el análisis de los alimentos y sus componentes, para llegar a descubrir que las grasas existían en diferentes tipos: saturadas, insaturadas, poliinsaturadas; que las proteínas eran diferentes no sólo por su procedencia: animal, vegetal, marina, sino por su riqueza en aminoácidos; y que los carbohidratos se dividían en simples y complejos.

Los aminoácidos se consideran esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo, ya que son compuestos encargados de combinar y formar las proteínas que proveen de energía a nuestro cuerpo. Los aminoácidos están compuestos por carbono, oxigeno, hidrógeno y nitrógeno.

Su principal función es la de ayudar a descomponer los alimentos, contribuir al crecimiento y reparar los tejidos. Además, son los encargados de mantener el equilibrio de ácidos y bases en el organismo.

Tipos de aminoácidos

El cuerpo humano tiene cientos de aminoácidos y tan sólo 20 de ellos son considerados como importantes y esenciales para el buen funcionamiento de organismo.

Entre los aminoácidos esenciales, que no produce el cuerpo y que por lo tanto deben ser suministrados a través de la alimentación, se pueden distinguir diez aminoácidos que son esenciales y primordiales para nuestro cuerpo.

  • Histidina
  • Fenilalanina
  • Valina
  • Triptófano
  • Treonina
  • Metionina
  • Leucina
  • Isoleucina
  • Lisina

Los aminoácidos no esenciales, ya que el organismo los produce por sí mismo, están:

  • Alanina
  • Asparagina
  • Ácido aspártico
  • Ácido glutámico
  • Serina
  • Prolina
  • Tirosina
  • Glicina

Los aminoácidos son necesarios en la construcción de la mayoría de los elementos del organismo como el cabello, la piel, los huesos, otros tejidos corporales, las hormonas, los anticuerpos, las enzimas y la sangre.[2]

Los aminoácidos forman parte de las proteínas, estas actúan como neurotransmisores o como precursores de neurotransmisores, ayudan a las vitaminas y minerales a cumplir correctamente con su función y algunos de ellos son utilizados para suministrar energía al tejido muscular. Además, son utilizados para tratar traumas, deficiencias de vitaminas o minerales en el organismo e infecciones.

Las necesidades de proteína varían a lo largo de la vida: los bebes, los niños y los adolescentes necesitan de ellas para crecer, las madres gestantes para el desarrollo del feto y las lactantes para la producción de leche.

[1] https://actitudsaludable.net/tipos-aminoacidos-proteinas-curan/ 

[2] https://vidabirdman.com/blogs/recetas-saludables-veganas/l-glutamina-el-aminoacido-que-cura-nuestro-intestino

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