Diagnostican a hombre de 59 años con congestión nasal unilateral, era provocada por un diente

Los expertos a cargo del caso aseguraron que la incidencia de un diente nasal es muy baja y que sus síntomas varían significativamente entre pacientes

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En medicina se llegan a ver casos verdaderamente sorprendentes. Especialmente cuando deben removerse quirúrgicamente objetos extraños. En ocasiones se trata de accidentes que, por pura suerte, no resultan mortales para el paciente. A veces son fenómenos naturales sorprendentes que eluden diagnóstico por años. Pero muy pocas veces involucran un diente en las vías nasales.

Precisamente este escenario fue el que vivió un paciente en Dinamarca. Un paciente habría acudido al departamento oftalmológico del Hospital Universitario Aarthus. Ahí, reportó a los especialistas una perturbación en su olfato. Específicamente, había perdido por completo la capacidad de percibir olores. ¿El culpable? Un diente nasal que apenas provocaba síntomas.

Congestión nasal provocada por un diente

De acuerdo con los investigadores, el paciente era un hombre de 59 años. Al llegar al hospital, afirmó que su nariz se encontraba bloqueada. Aparentemente había intentado tratar sus síntomas con esteroides tópicos, sin éxito. Es incierto si éste último tratamiento fue automedicación o recetado por otro especialista. En un primer examen, los doctores no detectaron el diente nasal.

Como las primeras observaciones no permitieron realizar el diagnóstico, se ordenó una tomografía axial computarizada. En la prueba, se observó una masa recubierta de moco en el piso de la cavidad nasal del paciente. Para confirmar la naturaleza del objeto extraño, se le introdujo una cámara al hombre. Entonces se descubrió que el diente incrustado era el culpable del bloqueo.

Los especialistas afirmaron que utilizaron cirugía endoscópica para remover el diente. Afirmaron que, después de la intervención, los síntomas se resolvieron por completo. Sin embargo, se mostraron consternados ante la presencia de este cuerpo extraño en la nariz. Aseguraron que la presencia de un diente en la cavidad nasal no es un fenómeno único de este caso clínico.

Señalaron que el labio leporino, así como ciertas infecciones y traumas, pueden provocar que un diente termine en las cavidades nasales. Sin embargo, afirmaron que ninguna de estas causas era consistente con este caso específico. Los expertos teorizaron que el paciente probablemente tuvo esta pieza en la nariz durante toda su vida. Pero no fue sino hasta que provocó inflamación que se presentaron los síntomas. Apuntaron que el mejor curso de acción en estos casos es la cirugía.