Glaucoma asociado con hipertensión preexistente

El glaucoma es una enfermedad del ojo, en la cual se pierde la visión de manera gradual. Por lo general no presenta síntomas y puede resultar en la pérdida repentina de la visión si no se da el tratamiento adecuado. La hipertensión es el término que se utiliza para describir la presión arterial alta, y ésta, puede llevar a muchas afecciones médicas, entre las que se incluyen enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, problemas en los ojos y otros problemas graves de salud.[1]

¿Cuál es la relación entre la presión arterial y el glaucoma?

La presión de perfusión ocular es un parámetro que se entiende como la diferencia que hay entre la presión arterial y la presión ocular. Las evidencias sugieren que la presión de perfusión ocular baja es un factor de riesgo que incide de manera importante en el glaucoma. Si la presión arterial es baja y la presión ocular es alta o elevada, se entiende entonces que, la sangre tiene dificultades para llegar al ojo con el oxígeno y los nutrientes que requiere.

Normalmente, el organismo se adapta a los cambios en la presión arterial, la posición del cuerpo y otros factores que influyen en la circulación constante a las áreas importantes del cerebro y de los ojos. Sin embargo, para algunas personas, el cuerpo no tiene la capacidad de ajustar la circulación apropiada, lo que ocasionaría daños en los ojos con el paso del tiempo.

Por naturaleza la presión arterial puede ser baja, o también como resultado del tratamiento para la hipertensión, y puede privar al ojo del flujo sanguíneo adecuado. Por lo que deben realizarse chequeos rutinarios y periódicos.

¿la hipertensión puede ser la causante del glaucoma?

La hipertensión no está directamente vinculada o relacionada como causa del glaucoma, sin embargo, es un factor de riesgo para el glaucoma, en especial cuando no se trata.

¿Qué se puede hacer cuando la presión de perfusión ocular es baja?

Cuando la presión de perfusión ocular es baja puede mejorarse aumentando la presión arterial y/o disminuyendo la presión ocular. El tratamiento del glaucoma se da mediante la disminución de la presión ocular, mediante el aumento de la presión arterial a mediciones normales.

Cuando se toman medicamentos para disminuir la presión arterial, el médico tratante debe considerar una evaluación constante de la presión arterial para determinar una ingesta menor de medicamento, ya que mantener la presión arterial muy baja aumenta la presión ocular. Ya que está relacionada con el glaucoma.  Para mantener la salud óptima de sus ojos, el médico internista y el médico que trata el glaucoma debe estar en constante comunicación.

Todas las personas deben hacerse exámenes integrales para descartar el padecimiento de glaucoma alrededor de los 40 años, cada dos o cuatro años. Pero, cuando se tiene un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, se debe hacer el examen cada año.

La pérdida de la visión causada por un glaucoma es irreversible, pero si se detecta a tiempo y se sigue un tratamiento adecuado y constante, se puede conservar la visión. El glaucoma se puede controlar con medicamentos o con cirugía.

[1] https://www.who.int/es/news/item/08-10-2019-who-launches-first-world-report-on-vision

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