Un grave problema que ha estado presente en México desde hace décadas es la violencia. A la fecha no ha logrado ser controlado e inclusive se ha incrementado durante los últimos años. La actual emergencia sanitaria no ha sido impedimento para que esta penosa situación se mantenga en todo el territorio nacional. Además todos se encuentran expuestos a sufrir de esta adversidad y eso incluye a todo el personal médico porque a los delincuentes no les importa la profesión de sus víctimas.

Apenas el día de ayer te informamos de una agresión mortal que ocurrió en Zacatecas. Un combo armado atacó de manera directa a un doctor mientras manejaba su vehículo. Los impactos de bala causaron la muerte instantánea del médico que laboraba en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y además era profesor universitario. Por desgracia este tipo de situaciones no son aisladas porque ocurren todos los días.

Más agresiones contra el personal médico en México

Ahora se ha dado a conocer otro caso que aumenta la indignación entre el gremio de la salud en nuestro país. El hecho ocurrió en Nuevo León y el afectado fue el Dr. Juan Carlos Soria Maturino, quien de manera milagrosa logró sobrevivir y utilizó sus redes sociales para relatar lo ocurrido.

En sus palabras, fue el pasado 21 de febrero alrededor de las 22 horas cuando culminó su jornada en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) No. 25 de Monterrey que se presentó el penoso acontecimiento. Mientras se encontraba afuera del nosocomio observó que un vehículo se detuvo junto a él y descendieron dos personas.

De manera directa lo asaltaron y le dijeron que les diera todos sus objetos de valor. Aunque había algunas personas alrededor y gritó para pedir ayuda nadie se acercó para brindar apoyo. Señala que inclusive le quitaron su estetoscopio aunque era claro que lo que más les interesaba era su teléfono. El médico se negó a entregar el celular y eso provocó un forcejeo con los asaltantes. Todo culminó cuando sintió un fuerte golpe en su pecho.

En ese momento comenzó a perder la visión y lo único que observó es que ambos ladrones escaparon. Fue hasta ese momento que algunas personas se acercaron para ayudar al médico. Una de ellas le dijo que no se moviera porque tenía clavado un desarmador en el pecho.

Sobrevive de milagro

De inmediato se llevó al doctor al interior del hospital para ofrecerle atención en urgencias. Con cuidado y precaución se le retiró el objeto punzocortante del cuerpo. El propio médico relata que sobrevivió de milagro. Ninguno de los órganos vitales sufrió de afectaciones mayores y por eso hoy vive para contarlo.

Aunque el final de la historia no es trágico, tampoco se puede ignorar que este tipo de situaciones se presentan a diario. Finalmente, el propio Dr. Soria Maturino concluye su relato al exigir que se encuentre y castigue a sus agresores. Pide que se haga justicia por él y por todos los médicos y demás personas que en algún momento han sido victimas de la violencia en el país.