Cada día aparecen nuevas noticias acerca de las vacunas contra la Covid-19 que se encuentran en desarrollo. Existen más de un centenar en distintas etapas de producción pero sólo son cuatro las que se encuentran a punto de concluir la fase 3 de ensayos clínicos. Por lo tanto son las primeras que podrían comenzar a ser aplicadas de manera masiva entre la población mundial. Pero aunque todas han mostrado buenos resultados, todavía existe cierta desconfianza entre las personas y eso deriva en que no todos las vean con buenos ojos.

Precisamente el día de hoy se anunció que la inmunización encabezada por Pfizer y BioNTech podría llegar a México en diciembre del presente año. La solicitud ya fue presentada y ahora lo único que resta es que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) realice un análisis minucioso sobre si es conveniente para México.

Las personas que tienen prioridad

Por otra parte, un aspecto muy importante y en el que se ha hecho énfasis es que resulta imposible vacuna a toda la población mundial de inmediato. Es un largo proceso que va a requerir al menos un año porque se requiere de planificación y no existe alguna compañía que pueda producir tantas dosis en tan poco tiempo.

Por lo anterior es necesario establecer prioridades con respecto a los grupos de la población que recibirían primero la inmunización. En México como en otros países se ha establecido que sean los profesionales de la salud y las personas vulnerables las que tengan prioridad por el riesgo que enfrentan. En ambos casos serían los primeros en ser vacunados, pero ahora el inconveniente es que no necesariamente están de acuerdo con eso.

¿Los médicos quieren ser los primeros en recibir la vacuna?

Como ejemplo se puede mencionar una encuesta realizada por el portal Medscape en Alemania. Se tiene previsto que la nación europea sea de la primera en recibir la vacuna pero después de encuestar a más de mil médicos, enfermeras y trabajadores de otras áreas de la salud, apenas el 42 por ciento afirmó estar dispuesto a vacunarse al instante.

Por su parte, el 39 por ciento respondió que sí se pondría la vacuna pero no desde un inicio. Algunos de los motivos mencionados es que prefieren esperar para ver los posibles efectos secundarios que pueda provocar la inoculación. Además de que solicitan mayor información acerca del compuesto activo de cada uno de los proyectos que se encuentran en desarrollo.

En tanto que el 19 por ciento afirmó que no tiene pensado vacunarse a corto plazo. En ese sentido, los principales responsables de su negativa son los efectos adversos que se han presentado hasta el momento, como los dos voluntarios que desarrollaron mielitis transversa al recibir la inmunización de AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Por lo pronto, ¿tú estarías dispuesto a recibir la vacuna desde un inicio sin dudarlo o preferirías esperar?