No es un secreto el problema de obesidad por el que atraviesa México. Tampoco es una novedad porque ha estado presente durante los últimos años; sin embargo, cada vez se vuelve más evidente. En la actualidad nuestro país ocupa el segundo lugar mundial dentro de la población adulta y es líder en la infantil. De hecho, se le considera como una pandemia oculta que puede llegar a provocar consecuencias catastróficas en caso de continuar la misma tendencia.

Por su parte, la actual emergencia por Covid-19 ha incrementado el riesgo. El estilo sedentario en el que viven millones de personas que trabajan a distancia y las clases virtuales que mantienen los estudiantes amenazan con aumentar el número de mexicanos con exceso de masa corporal.

De igual forma, se debe tomar en cuenta que la obesidad es una de las principales comorbilidades de esta nueva cepa de coronavirus. Al menos la mitad de las víctimas mortales la padecían. Mientras que si se combina con padecimientos como la diabetes y la hipertensión arterial, las complicaciones se aceleran.

Ofrecer una solución a la población

Ante el actual contexto, el Senado de la República aprobó reformar la Ley General de Salud para incluir a la cirugía bariátrica como tratamiento de la obesidad, otorgar certeza jurídica y asegurar la infraestructura para realizar este procedimiento quirúrgico.

El proyecto también busca impulsar programas y campañas de información sobre los buenos hábitos alimenticios, una buena nutrición y la activación física para contrarrestar el sobrepeso, la obesidad y los trastornos de la conducta alimentaria.

De esta manera, las instituciones públicas que forman parte del Sistema Nacional de Salud podrán integrar la cirugía bariátrica como tratamiento de la obesidad mórbida y sus comorbilidades. Aunque para que eso ocurra, los candidatos deberán cumplir con los criterios de selección conforme a las normas y protocolos de salud en la materia.

Garantizar seguridad de los pacientes en las intervenciones

La reforma precisa que las instituciones de salud pública y privada, así como los establecimientos autorizados que practiquen la cirugía bariátrica, procurarán contar con la infraestructura multidisciplinaria adecuada para dichos procedimientos de alta complejidad, de conformidad con las disposiciones jurídicas aplicables.

El senador Manuel Añorve Baños afirmó que para la mayoría de los pacientes les resulta imposible bajar de peso con un tratamiento no quirúrgico. Por lo tanto, la cirugía bariátrica es el único método con el que pueden perder peso.

Finalmente, en el dictamen se aclara que incluir este procedimiento en la Ley General de Salud es dotar de certeza jurídica, pero no es la única opción terapéutica para el tratamiento de la obesidad mórbida.

¿Y tú como profesional de la salud qué opinas de esta modificación?