Hace unos días te compartimos el artículo publicado en The Lancet en donde se describían los motivos principales de la alta mortalidad por Covid-19 en personal médico de nuestro país. Pero ahora, a manera de respuesta, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) ha dado a conocer un reporte pormenorizado de su situación interna.

Con lo anterior en mente, hasta el 14 de septiembre la Plataforma del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades Respiratorias Virales (SISVER) registra un total de 204 defunciones. Todas corresponden a los rubros de médicos, enfermeras, laboratoristas, dentistas y otros trabajadores de la salud.

Resultados del análisis de casos positivos y decesos

Ante la necesidad de contar con una información más precisa sobre las defunciones ocurridas en el personal de salud que laboraba en las unidades médicas del Instituto de manera activa durante la pandemia, se realizó un análisis con la recopilación de la información Institucional de estos casos, obteniendo los siguientes resultados:

  • El 75.5% ocurrió en hombres y el 24.5% en mujeres.
  • El 35% de las defunciones fue en mayores de 60 años de edad, personal que rechazo irse de resguardo domiciliario.
  • Por su categoría, las defunciones se distribuyeron de la siguiente manera: el 57.8% en personal médico; 28.9% de enfermería; 8.9% de camillería, y 4.4% personal de laboratorio.
  • El 35.5% del personal fallecido tenían al menos un segundo empleo en otra institución de salud o en el sector privado.
  • De acuerdo con la presencia de alguna enfermedad concomitante en este personal, el 82.2% tenían una o más comorbilidades y se describen a continuación las principales:

  • Ninguna de las mujeres estaba embarazada.
  • En el 26.6% se informó sobre el antecedente de contacto directo con una persona positiva a COVID-19 fuera de la unidad médica.
  • El 77.7% de los casos fueron hospitalizados, con un promedio de estancia hospitalaria de 12.7 días, un rango de 1 a 45 días, y el 50% de las defunciones tuvo más de 10 días de estancia hospitalaria.
  • Del total de defunciones, 11.1% ocurrieron durante los 3 primeros días de su ingreso a la unidad médica. De éstas, el 60% tuvieron una saturación de oxígeno inicial menor a 85%, presentando en un caso una saturación menor al 45%.
  • El 75.7% requirieron soporte ventilatorio a través de ventilación mecánica en el 57.1%; mascarilla venturi 2.9%; puntas nasales 2.9%; oxígeno suplementario 2.9%, y no especificado en el 34.2%.
  • El resultado de la prueba de PCR para SARS-CoV-2 fue positivo en el 100% de los casos.
  • De acuerdo con el sitio reportado, las defunciones ocurrieron en el domicilio en el 4.4%; otra unidad médica 8.9%; servicio de urgencias 2.9%; hospitalización 35.7%, y en terapia intensiva 48.1%.
  • El 100% de los pacientes recibió algún tratamiento médico.

Conclusiones del ISSSTE

El análisis descrito previamente a través del SISVER, permite observar que no existen variables que permitan identificar de manera adecuada al personal de salud que se encuentra laborando de manera activa o en resguardo. Asimismo, no se identifica el perfil de seguridad social y del lugar de trabajo, siendo información necesaria para realizar un análisis más específico de estas defunciones.

Cabe mencionar que se identificaron trabajadores que son clasificados en la variable de ocupación de manera inadecuada porque algunos, si bien tienen una formación en el área de la salud, actualmente estaban jubilados o se encontraban adscritos a áreas administrativas, sin tener contacto con pacientes.

De las defunciones identificadas en el personal de salud laboralmente activa dentro del Instituto, se observaron condiciones que se han identificado como factores de riesgo para el desarrollo de cuadros graves de la enfermedad, tal es el caso de la edad, la presencia de enfermedades concomitantes y el desarrollo de complicaciones durante su estancia hospitalaria, que en algunos casos podría resultar necesario definir realmente la causa básica de la defunción.