El pasado 24 de enero te informamos que el presidente Andrés Manuel López Obrador dio positivo en la prueba de detección de Covid-19. La noticia de inmediato trascendió por ser el máximo representante del país y el impacto que tiene. A la fecha el mandatario permanece resguardado y de acuerdo con los reportes, el principal síntoma que ha tenido es febrícula. Gracias a la atención médica ha mostrado una mejoría y se espera que al cumplir los 10 días obligatorios que marca el protocolo pueda regresar a sus actividades.

Ahora bien, la salud de AMLO ha generado diversas opiniones. Algunos inclusive dudan que realmente se encuentre infectado. Pero dentro de quienes han externado sus pensamientos hay un médico que ha causado controversia por sus publicaciones y ya tuvo consecuencias.

Un desafortunado comentario causa indignación

Se trata del cardiólogo Diego Araiza Garaygordobil, quien ha trabajado en el Instituto Nacional de Cardiología y en el hospital Médica Sur. Además forma parte de la Mesa Directiva 2020 – 2022 de la Sociedad Mexicana de Cardiología.

Todo comenzó cuando el especialista publicó un tweet en el que sugería que se le diera hidroxicloroquina y azitromicina al presidente. De esta forma se le provocaría una trombosis venosa o una insuficiencia renal aguda.

De inmediato su comentario fue catalogado por sus colegas como ofensivo y de mal gusto. El principal argumento es que más allá de las preferencias políticas jamás se debe desear la muerte a un paciente.

De hecho, varios médicos le recordaron al Dr. Araiza el Juramento Hipocrático al que se comprometen todos los estudiantes cuando egresan de la universidad: “No llevar otro propósito que el bien y la salud de los enfermos”.

Ante las quejas el médico tuvo que publicar una disculpa pública y posteriormente cerró sus redes sociales. Aunque eso no fue suficiente y su comentario ya ha tenido graves consecuencias.

Todo lo que provocó el comentario

Dentro de ellas, la Sociedad Interamericana de Cardiología (SIAC) calificó el comentario de irresponsable e inaceptable. Agregó que cualquier manifestación en contra de la salud cardiovascular no puede tener lugar en alguno de sus integrantes.

Por su parte, la Sociedad Europea de Cardiología, a la que pertenecía el Dr. Diego, dio a conocer la expulsión del especialista mexicano.

Inclusive el hecho ha escalado en dimensiones y llegó hasta la conferencia de Palacio Nacional encabezada por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Se mostró decepcionada por este tipo de comentarios al señalar que un médico jamás debe desear la muerte de un paciente. También recordó que se trata de una violación a la ética que debe estar presente en cualquier profesional de la salud.

¿Y tú qué opinas de la ética dentro del campo médico y este tipo de comentarios?