El tema de la vacunación contra el coronavirus no está exento de polémica y, además del desabastecimiento, ahora, las vacunas de Pfizer y Moderna están siendo cuestionadas e incluso la Organización Mundial de Salud (OMS) ha recomendado que no apliquen a mujeres embarazadas, una noticia que se ha lanzado tras anunciar los posibles efectos secundarios de las vacunas contra el coronavirus en personas con alergias severas.

Tras esto, como ya hemos indicado, la OMS desaconseja el uso de las vacunas de Moderna y Pfizer en mujeres embarazadas, excepto aquellas con patologías graves o altor riesgo de exposición al virus, según han informado en el medio de comunicación “The Wall Street Journal”.

El motivo de  la OMS para desaconsejar la vacuna es por la falta de datos sobre fiabilidad

Tal y como se explica en la guía, “la OMS recomienda no usar ARNm-1273 durante el embarazo, a menos que el beneficio de vacunar a una mujer embarazada supere los riesgos potenciales de la vacuna, como en los trabajadores de la salud o las que pertenecen a un grupo de alto riesgo”.

El motivo de desaconsejar el uso de estas vacunas en mujeres embarazadas tiene que ver que la falta de datos sobre la fiabilidad y eficacia de las vacunas en este grupo de la población. Las mujeres embarazadas no formaron parte de los ensayos de Pfizer y Moderna, pero ninguno descarta llevar a cabo estudios relacionados en el futuro para recabar más datos.

Según la investigación llevada a cabo por la Organización Mundial de la Salud, este colectivo tiene mayor riesgo de sufrir un cuadro grave de coronavirus que aquellas mujeres que no lo están. Además, añaden que la COVID19 podría estar relacionado con mayores probabilidades de sufrir partos de forma prematura, algo peligroso tanto para la madre como para el bebé.

Tampoco recomienda las pruebas de embarazo antes de la vacunación

En cambio, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) explican que no existe una prohibición de vacunarse para personas embarazadas, por lo que estas pueden vacunarse si lo desean, siempre y cuando tengan toda la información disponible.

En la guía, la OMS también ha comentado que no recomienda las pruebas de embarazo antes de la vacunación, ni tampoco es necesario retrasar el embarazo después de la misma. Asimismo, ha añadido que el riesgo de que los niños que amamantan una vez inyectada la vacuna tengan problemas de salud relacionados es muy bajo y poco probable.

En todo caso, la Organización Mundial de Salud ha comentado que sus recomendaciones se irán actualizando a medida que tengan más datos sobre las propias vacunas. Otro dato que han expresado desde la organización es que, a largo plazo, estas campañas de inmunización contra la COVID19 que se están llevando a cabo en estos momentos, podrían afectar exclusivamente a niño, como hoy en día sucede con la vacunación ante muchas enfermedades.

Respecto a esto, Alejandro Cravioto, presidente del Grupo Asesor Estratégico de Expertos (SAGE), que estudia las nuevas vacunas para la OMS ha expresado que “a largo plazo, quizá solo haga falta vacunar a niños contra esa enfermedad, no a los adultos, pero estamos inmunizando ahora a los segundos debido a la situación de pandemia”.