Sustancias ambientales que causan cáncer

Los contaminantes pueden estar presentes en el medio ambiente tanto por su origen natural, así como también antropogénico. Desde hace ya mucho tiempo se estudia la relación entre la exposición a esta contaminación y el cáncer. 1

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC por sus siglas en inglés), que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene entre sus funciones evaluar factores ambientales que pueden aumentar el riesgo de cáncer. Sus expertos se dedican a reunir y resumir toda evidencia científica de estudios experimentales en animales y estudios observacionales en poblaciones de personas.

El IARC realiza una evaluación critica de la metodología y los resultados de los estudios, para emitir conclusiones sobre el grado de evidencia científica para clasificar los compuestos en diversas categorías. La información es utilizada como referencia para promover acciones destinadas a prevenir la exposición de la población.

Desde 1971 se vienen evaluando agentes, incluidos la exposición ambiental, ocupacional, agentes biológicos, radiaciones, mezclas de sustancias, estilos de vida, etc., con la cual se ha realizado un resumen de la evidencia científica para los contaminantes ambientales más habituales.

Contaminación atmosférica 2

Los estudios están basados en compuestos y sustancias especificas presentes en el aire, aunque, la contaminación atmosférica es una mezcla compleja de diferentes contaminantes, tanto de origen natural como antropogénico, entre los que se encuentran gases y partículas que son clasificadas según su tamaño, que, además, es cambiante en el espacio y en el tiempo, por lo que debe mostrarse tanto la diversidad de fuentes como los efectos en el proceso atmosférico a partir de la oxidación y el clima.

La contaminación atmosférica y la materia particulada contenida por ésta, se consideran cancerígenas3. Esta evaluación está basada en el resultado de estudios epidemiológicos que asocian la exposición a ésta con el cáncer de pulmón.

Contaminantes del agua

De todas las sustancias químicas que pueden estar presentes en el agua de consumo, el arsénico es considerado de manera concluyente como cancerígeno. La presencia de arsénico en el agua tiene un origen natural principalmente, debido a la circulación del agua a través de formaciones geológicas ricas en minerales que contienen arsénico. Éste, se encuentra en concentraciones muy elevadas en agua de pozo en algunos lugares del planeta como Chile, Taiwán y Bangladesh, donde la exposición crónica a concentraciones elevadas de arsénico causa cáncer de vejiga, pulmón y piel, entre otras enfermedades4.

Por otro lado, el nitrato está presente en el agua de consumo como resultado del uso de fertilizantes agrícolas y residuos ganaderos. En las zonas agrícolas y ganaderas los niveles pueden ser altos en agua de pozo. El nitrato en sí mismo no es considerado un cancerígeno, sin embargo, una vez es metabolizado por el organismo se pueden originar sustancias que sí son cancerígenas, como las nitrosaminas.

Las investigaciones del nitrato en el agua son bastante complejas, ya que implican una activación metabólica difícil de evaluar y es modulada por múltiples factores como la ingestión de vitaminas y la presencia de algunas infecciones.  La dieta es una de las vías más importantes de ingestión de nitrato (carnes, embutidos, verduras de hoja verde, etc.). el nitrato ingerido en condiciones que favorece la nitrosación endógena, es clasificado por la IARC, como probable cancerígeno.

También son considerados como sustancias ambientales que causan cáncer:

  • La exposición involuntaria al humo del tabaco.
  • Las radiaciones.
  • Los polibromobifenilos (PPB) y los policlorobifenilos (PCB).
  • Las dioxinas y furanos.

Debe tenerse en cuenta que hay factores que se pueden controlar a nivel individual y que modifican el riesgo de desarrollar cáncer, incluso en mayor medida que las exposiciones ambientales, como, por ejemplo, el tabaco.

Independiente del derecho que tenemos las personas a vivir en entornos sin contaminación, también tenemos la responsabilidad individual de llevar estilos de vida saludable, con el fin de prevenir enfermedades.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Beelen R. y otros: Effects of long-term exposure to air pollution on natural-cause mortality: an analysis of 22 European cohorts within the multicentre ESCAPE project. Lancet 2014; 383(9919):785-95.
  2. Loomis D. y otros: WHO International Agency for Research on Cancer Monograph Working Group. The carcinogenicity of outdoor air pollution. Lancet Oncology; 14: 1262-3.
  3. Benbrahim-Tallaa L. y otros: International Agency for Research on Cancer Monograph Working Group. Carcinogenicity of diesel-engine and gasoline-engine exhausts and some nitroarenes. Lancet Oncology 2012; 13(7): 663-4.
  4. Villanueva C.M. y otros: Assessing Exposure and Health Consequences of Chemicals in Drinking Water: Current State of Knowledge and Research Needs. Environmental Health Perspectives 2014; 122 (3):213-221. http://ehp.niehs.nih.gov/1206229/
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