Como médico, sabes que durante los últimos años los problemas cardiovasculares se han posicionado como la mayor causa de muerte en el mundo. Factores como el estilo de vida basado en el sedentarismo y una alimentación deficiente tienen una relación directa con la situación que hoy se vive. Pese a que muchos de los casos que se presentan se podrían prevenir con ligeros cambios en los hábitos cotidianos, en la mayoría de las ocasiones las personas se niegan a modificar su rutina.

Por otra parte, en la actualidad nos encontramos en medio de una pandemia por la Covid-19. Se trata de la mayor emergencia sanitaria del siglo y a la fecha ya ha provocado más de 33 millones de casos positivos en el mundo. De ellos, poco más de un millón de personas han fallecido. ¿Pero qué ocurre cuando ambos problemas de salud se unen?

En primera instancia, todavía no se conoce con precisión el impacto que tiene esta nueva cepa de coronavirus en el cuerpo. Aunque existen algunos síntomas y afectaciones principales, gracias a las recientes investigaciones se han identificado más daños. Inclusive un trabajo publicado en IOS Press afirma que a largo plazo podría provocar Parkinson en los supervivientes.

Daños cardiovasculares en personas infectadas

Con respecto a la salud cardíaca, un estudio publicado en JAMA Cardiology ha identificado otros dos problemas de alta mortalidad que se deben tener presentes. Como parte de un análisis a 100 personas que sufrieron de Covid-19 y lograron recuperarse se detectó que el 78 por ciento comenzó a mostrar evidencia de daño cardíaco una vez que se encontraban en su casa en reposo.

Con esto en mente, miocarditis y pericarditis son los problemas cardíacos con mayor probabilidad a los que se enfrentan los supervivientes de Covid-19. Aunque el tamaño de la muestra es pequeño, los resultados deben tomarse en cuenta para futuras investigaciones. Mientras que los especialistas coinciden en que es muy poco probable que una persona no desarrolle al menos una secuela una vez que supera la enfermedad, aunque no todas deben ser de tipo cardíaco.

De igual forma, otra investigación publicada en JAMA ha reportado que el virus SARS CoV-2 inclusive sería capaz de producir alteraciones en las paredes del corazón. Aunque eso ya es grave, lo más preocupante es que esta situación ocurriría en casos positivos leves o moderados.

También existe otro escenario que se debe tomar en cuenta. Las personas que previamente ya han sufrido de enfermedades cardiovasculares tienen mayor riesgo a sufrir complicaciones en caso de contagiarse de Covid-19. En este caso, las principales son las siguientes:

  • Insuficiencia cardíaca.
  • Deterioro en la fracción de eyección del corazón.
  • Miocardiopatía dilatada.
  • Miocardiopatía hipertrófica.
  • Enfermedad coronaria y valvular (angina, infarto, angioplastia previa, cirugía cardíaca).
  • Displasia arritmogénica del ventrículo derecho.
  • Cardiopatías congénitas cianóticas.

Como se puede apreciar, la Covid-19 sí tiene una relación directa con las patologías cardiovasculares. Aunque no en todos los casos, sí puede provocar secuelas en quienes se infectan y superan la enfermedad. Por otra parte, quienes anteriormente han sufrido de afecciones en el corazón tienen un alto riesgo a sufrir de consecuencias mayores en caso de infección.