Esta semana se dio a conocer que el proyecto de vacuna contra la Covid-19 encabezado por Pfizer y BioNTech concluyó la fase 3 de ensayos clínicos. Es el primero de su tipo que consigue concluir todas las etapas que marcan los protocolos internacionales. Mientras que como resultado final se obtuvo que muestra una eficacia del 95 por ciento, con lo que además se convierta en el mejor de su tipo hasta el momento.

Vacunas más avanzadas en el mundo

Para poner en perspectiva, existen otras tres farmacéuticas que todavía no concluyen sus ensayos finales pero ya han revelado avances de sus resultados intermedios. En primera instancia se encuentra Moderna con una eficacia del 94.5 por ciento y la rusa Sputnik V con un nivel de efectividad del 92 por ciento. Mientras que AstraZeneca y la Universidad de Oxford terminaron la fase 2 y revelaron que prácticamente todos los voluntarios desarrollaron anticuerpos.

Pero ahora se ha dado a conocer que Pfizer ha presentado una solicitud de aprobación de emergencia de su vacuna. El proceso fue iniciado ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) con la intensión de poder comercializar de inmediato el insumo entre la población. La actual situación que enfrenta el mundo es la principal causa para utilizar este elemento legal y así iniciar con la inmunización inclusive antes de que concluya este 2020.

Con base en los pronósticos, se espera que para mediados de diciembre se obtenga una resolución definitiva de la FDA. Para ese entonces Pfizer contaría con 50 millones de dosis listas para su aplicación inmediata, lo que ayudaría para proteger a 25 millones de personas.

De acuerdo con el informe presentado por la farmacéutica, para el correcto funcionamiento de la vacuna se requieren de dos dosis. Una vez aplicada la primera se debe esperar 28 días para la segunda de refuerzo. Así lo mostró el ensayo a gran escala en el que participaron 43 mil 500 voluntarios de seis países distintos.

De igual forma, la compañía planea hacer lo mismo con la Agencia Europea del Medicamento (EMA) para que la vacuna esté disponible lo más pronto posible. En caso de ser aprobada podría comenzar al instante su aplicación entre algunas naciones del continente.

¿Y qué va a pasar con México?

Por otra parte, en el caso de México es bastante distinto. La instancia encargada de evaluar cualquier posible vacuna para su comercialización es la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Hasta el momento no se ha notificado que exista la posibilidad de su comercialización a corto plazo por un impedimento de almacenamiento.

Todo es ocasionado porque la vacuna utiliza una técnica inédita en el mundo. Se basa en el ARNm sintético para activar el sistema inmunológico contra el virus SARS-CoV-2. Aunque para garantizar su funcionamiento requiere de un almacenamiento a menos 70 grados, lo que equivale al invierno antártico. Mientras que sólo se puede descongelar hasta cinco días antes de su aplicación.

El inconveniente es que México no cuenta con la infraestructura suficiente para cumplir con el correcto resguardo de la vacuna. Por lo tanto el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, señaló que aunque existe un acuerdo previo con la empresa, la opción de compra podría no hacerse valida.

El funcionario ha dejado en claro que hasta que México no cuente con un sistema de ultracongelación no se hará valida la adquisición de la vacuna. De tal forma, las opciones son diseñar uno de tamaño industrial con toda la infraestructura para almacenar varios millones de dosis o esperar hasta que otras farmacéuticas anuncien los resultados de sus proyectos.